La política dominicana guarda recuerdos entrañables para quienes la viven con pasión y dedicación. En 2012, una joven llena de sueños se unió al movimiento Nueva Generación para apoyar la candidatura presidencial de Hipólito Mejía por el Partido Revolucionario Dominicano, quien aspiraba nuevamente a la presidencia con el lema “Llegó Papá”.
Durante dos años, formó parte de la División de Deportes del Comando Nacional del PRD, donde conoció a destacados dirigentes como Evaristo Pérez y Jorge Ramírez, entre otros, quienes trabajaban en contacto directo con la juventud y el deporte. En Santo Domingo Oeste, colaboró con Gilberto de la Cruz y Rafael García en la organización de actividades que motivaban a cientos de jóvenes a creer en el proyecto político.
La campaña estuvo marcada por caravanas y encuentros, donde la esperanza de volver al poder mantenía viva la emoción. La joven activista, junto a su hermano Roni Pérez y otros compañeros, se dedicó a impulsar el trabajo político en su comunidad. Sin embargo, la derrota en las elecciones ante Danilo Medina fue un duro golpe que generó frustración y tristeza.
A pesar de la derrota, la joven prometió que algún día trabajaría en el Ministerio de Deportes y Recreación. Ocho años después, esa promesa se hizo realidad cuando ingresó a la institución de la mano de Francisco Camacho y Evaristo Pérez. Durante su gestión, tuvo la oportunidad de servir en áreas que le apasionaban, como el trabajo con personas adultas mayores y en centros penitenciarios.
La experiencia en el ministerio fue transformadora. Realizó actividades recreativas y compartió momentos significativos con personas con discapacidad y adultos mayores, lo que le permitió tocar vidas y aprender el verdadero significado del servicio público. Reconoció que el trabajo en equipo y la resiliencia son fundamentales en la labor social.
La joven activista se siente agradecida por el tiempo que pasó en el ministerio, destacando el impacto positivo que se genera en el desarrollo del deporte nacional. Aseguró que detrás de cada evento y programa hay personas comprometidas con el bienestar del país y la juventud.
Al finalizar su etapa en el ministerio, expresó su orgullo por haber sido parte de la gestión del presidente Luis Abinader, a la que considera con un rostro humano. Con un mensaje de gratitud, se despidió de sus compañeros y amigos, reconociendo el apoyo recibido a lo largo de su trayectoria.
La joven, ahora convertida en una profesional con un Magíster en Diplomacia y Derecho Internacional, se marcha con el corazón lleno de recuerdos y enseñanzas, lista para emprender nuevos caminos en su vida.
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