El actor y encargado provincial de la Escuela de Bellas Artes, Raidher Díaz, resaltó la importancia de la formación artística y el acceso al arte en las comunidades de República Dominicana, afirmando que estas oportunidades pueden ser una vía de transformación personal y profesional. Díaz compartió su experiencia personal, que comenzó en Río Limpio a los siete años, cuando asistió a una presentación teatral que despertó su interés por la actuación.
En su camino hacia el arte, Díaz recordó la falta de espacios de formación en su comunidad, lo que lo llevó a buscar orientación por su cuenta. A través de Facebook, recibió apoyo de Erlyn Saúl, quien le informó sobre las escuelas de Bellas Artes, marcando un hito en su búsqueda de formación artística.
A pesar de haberse graduado con honores en agronomía y tener una proyección laboral prometedora, Díaz decidió seguir su verdadera pasión. Conversó con su familia y se trasladó a Santo Domingo para dedicarse a su carrera artística. “¿Quieren un hijo exitoso económicamente o uno feliz trabajando en lo que le gusta?”, se cuestionó.
Díaz también abordó la necesidad de cambiar la percepción negativa que muchos tienen sobre el arte, señalando que la idea de que los artistas no pueden tener estabilidad económica es un mito que ya no se sostiene. “El arte requiere disciplina, preparación y profesionalismo”, afirmó, desafiando creencias generacionales.
El actor enfatizó que el arte no es una actividad informal, sino que demanda estudio y compromiso. La profesionalización, según él, es clave para el desarrollo de los artistas y la valoración de su trabajo en la sociedad.
Además, Díaz subrayó la importancia de cuidar la salud mental en el proceso creativo, destacando que el equilibrio emocional es fundamental para su crecimiento personal y profesional. Estas reflexiones las compartió durante una entrevista en el programa La Embajada, transmitido por El Nuevo Diario TV.
En cuanto a su carrera reciente, Díaz habló sobre su participación en la serie de Netflix Esa Noche, describiéndola como una experiencia significativa que reafirmó su enfoque en sus objetivos. Un mes después de expresar su deseo de participar en una producción internacional, recibió la noticia de que formaría parte del elenco.
También mencionó su rol en la película Milly: La Reina del Merengue, basada en la vida de Milly Quezada, describiendo esta experiencia como un reto que lo llevó a enfrentar aspectos que había evitado, como el canto y el baile. “Milly representa una trascendencia en muchos aspectos en mi vida”, concluyó.
Díaz reafirmó que el arte es una herramienta de crecimiento y transformación, permitiéndole conectar con las personas y transmitir el valor del talento cuando se acompaña de preparación y compromiso.

