La Fundación Dominicana de Estudios Marinos (Fundemar) está implementando nuevas estrategias para enfrentar la pérdida de los arrecifes de coral en República Dominicana, que se ven amenazados por el blanqueamiento, enfermedades y daños causados por actividades humanas. Estas acciones buscan asegurar un mayor retorno hacia el ecosistema y mejorar la cobertura y funcionalidad de los arrecifes.
Rita Sellares, directora de Fundemar, explica que es fundamental cambiar el enfoque de conservación, pasando de simplemente contar corales a medir el impacto de las acciones implementadas. Una de las iniciativas destacadas es la criopreservación de gametos de corales, que busca almacenar material genético para garantizar la reproducción de futuras generaciones de arrecifes.
Monitoreo y datos sobre los arrecifes
Desde 2011, Fundemar ha estado monitoreando el estado de los arrecifes del Santuario Marino Arrecifes del Sureste, acumulando datos que revelan que cerca del 70 % de los sitios evaluados tienen coberturas de coral inferiores al 5 %. En algunos casos, la presencia de coral vivo es incluso menor al 1 %.
La propuesta de criopreservación, desarrollada en colaboración con expertos mexicanos, actúa como un banco genético marino para conservar la capacidad reproductiva de los corales, especialmente ante el aumento de temperaturas y enfermedades. Este proceso implica recolectar gametos y congelarlos mediante nitrógeno líquido para su almacenamiento prolongado.
Sellares también destaca la importancia de conservar las colonias de corales que se encuentran en su hábitat natural, ya que estas pueden ayudar a fomentar la resiliencia de nuevas generaciones. La estrategia incluye la creación de comisiones de desove para recolectar esperma y óvulos en diferentes puntos de la isla, con el objetivo de producir nuevos corales que, aunque tardarán hasta 20 años en crecer, contribuirán a la recuperación del ecosistema.
Investigación y educación ambiental
Fundemar está ampliando su laboratorio de corales y desarrollando diversas líneas de investigación para mejorar los procesos de reproducción asistida. Esto incluye alianzas con el Instituto Australiano de Ciencias Marinas (AIMS) para aumentar la supervivencia de los ejemplares y optimizar el volumen de larvas producidas.
Además, la organización trabaja en la integración del erizo Diadema, un herbívoro clave para controlar el crecimiento de algas en los arrecifes, ya que su población también ha sufrido mortalidad masiva. Sellares enfatiza la necesidad de crear un entorno adecuado para los corales, asegurando que el suelo donde se coloquen tenga erizos y algas que beneficien su crecimiento.
María Villalpando, gerente de Investigación y Desarrollo de Fundemar, aclara que los corales son animales que requieren atención y protección. A pesar de los esfuerzos de conservación, es crucial que la comunidad local tome conciencia sobre la importancia de los ecosistemas marinos y participe en su preservación.
Fundemar ha comenzado a involucrar a jóvenes de Bayahíbe en sus actividades, con el fin de educarlos sobre la conservación de los arrecifes. Wilkin Espique y Michael del Rosario, jóvenes participantes, instan a las comunidades costeras a aprender sobre su entorno marino y reconocer su valor, destacando que la salud del ecosistema es un aliado fundamental para su bienestar.

