El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, advirtió este jueves que Washington está enfocado en cambiar el sistema comunista de Cuba, tras la acusación formal presentada en Estados Unidos contra el expresidente Raúl Castro, lo que ha generado preocupación en la isla. Rubio describió a Cuba, ubicada a unos 145 kilómetros de Florida, como un «Estado fallido».
El ejército estadounidense anunció que el portaviones USS Nimitz y sus buques de escolta han ingresado al Caribe, aunque el presidente Donald Trump descartó que su despliegue tenga como objetivo intimidar a Cuba. Rubio afirmó que el sistema económico cubano está roto y no puede ser reparado bajo el actual régimen político.
Rubio también indicó que Estados Unidos prefiere una solución diplomática, pero advirtió que Trump tiene otras opciones ante Cuba, que representa una amenaza para la seguridad nacional. Además, mencionó que Cuba había aceptado en principio una oferta estadounidense de 100 millones de dólares en ayuda a cambio de reformas, aunque no es seguro que Washington acepte las condiciones de La Habana.
A principios de este mes, Washington impuso sanciones a GAESA, la empresa controlada por los militares que domina la economía de la isla. Rubio informó que la hermana de la presidenta ejecutiva de GAESA, Adys Lastres Morera, residente en Florida, había sido detenida por las autoridades migratorias estadounidenses.
Los cargos contra Raúl Castro, quien a sus 94 años sigue siendo influyente en la política cubana, representan un nuevo giro en la campaña de presión de Washington sobre la isla, que enfrenta un embargo desde 1962 y una crisis económica y energética. Castro fue acusado por el derribo de dos avionetas de un grupo anticastrista en febrero de 1996, cuando era ministro de Defensa.
Las autoridades cubanas han instado a la ciudadanía a protestar contra la «despreciable» acusación, y el periódico oficial Granma pidió a los cubanos que se reúnan ante la embajada de Estados Unidos en La Habana. La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, comentó que la crisis económica de Cuba está llegando a un punto de ruptura y que el pueblo cubano merece oportunidades y libertad.
Rusia también criticó la imputación a Castro, sosteniendo que no deben utilizarse métodos que rozan la violencia contra jefes de Estado. El bloqueo petrolero estadounidense, que dura cuatro meses, ha llevado a la economía de la isla al borde del colapso.
Trump, que alterna amenazas con ofertas de diálogo, minimizó la necesidad de tomar medidas contra Cuba tras la inculpación de Castro, afirmando que «realmente perdieron el control de Cuba». El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, declaró que los cargos carecen de fundamento jurídico y buscan justificar una agresión militar.
Analistas han comparado la situación con Venezuela, sugiriendo que Washington podría usar una acusación interna para justificar una acción militar. La preocupación por una intervención militar es palpable entre los cubanos, como lo expresó Iris Herrera, quien teme que una guerra traiga muchas muertes.
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