La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnuhd) condenó enérgicamente la matanza de al menos diecinueve personas en una finca en el Caribe de Honduras, ocurrida la madrugada de este jueves en el sector de Rigores, municipio de Trujillo (Colón). La ONU urgió al Gobierno hondureño a desmantelar las estructuras criminales que agravan la histórica conflictividad agraria de la región.
Las víctimas se preparaban para trabajar en una plantación de palma africana cuando fueron emboscadas por hombres armados vestidos con uniformes policiales. Este ataque se suma a una larga lista de incidentes violentos en una región que ha registrado alrededor de doscientos muertos en las últimas décadas debido a conflictos agrarios.
El representante de la Oacnudh en Honduras, Juan Carlos Monge, destacó que esta problemática tiene raíces estructurales que se entrelazan con la pobreza, la desigualdad, la violencia y la impunidad, lo que afecta el ejercicio de los derechos humanos. Monge enfatizó la necesidad de fortalecer respuestas integrales de prevención y protección, así como el acceso a la tierra y el territorio.
En su informe anual sobre derechos humanos en Honduras, la Oacnudh ya había advertido sobre la influencia de organizaciones criminales en zonas cercanas a cooperativas campesinas del Bajo Aguán, lo que ha llevado a desplazamientos forzados. La ONU subrayó la urgencia de abordar de manera integral la conflictividad histórica y social relacionada con la tierra.
La Oacnudh hizo un llamado urgente a las autoridades hondureñas para garantizar una investigación pronta, exhaustiva, independiente e imparcial de la matanza, con el objetivo de identificar y sancionar a los responsables. Asimismo, solicitó investigar y desmantelar las estructuras criminales que operan en Colón, donde el problema agrario se ha visto agravado por la infiltración de grupos criminales y el narcotráfico.
El organismo también instó a adoptar medidas efectivas de protección para los sobrevivientes, los familiares de las víctimas y las comunidades afectadas, evitando discursos estigmatizantes que puedan aumentar el riesgo para estas poblaciones. La Oacnudh reiteró que la protección de los derechos humanos y el fortalecimiento del Estado de derecho son fundamentales para lograr una paz sostenible en Colón.
El coordinador residente de las Naciones Unidas en Honduras, Alejandro Álvarez, también condenó la tragedia y expresó sus condolencias a las familias afectadas. Álvarez destacó la urgencia de establecer un mecanismo de gestión de la conflictividad territorial para prevenir futuros actos de violencia y buscar soluciones duraderas mediante el diálogo y el respeto a la ley.
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