La Defensoría del Pueblo de Bolivia reportó este sábado que la operación militar y policial para desbloquear carreteras en el departamento de La Paz resultó en 47 detenidos y cinco heridos tras enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden.
El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, indicó que se registraron las detenciones en las ciudades de La Paz y El Alto, y que se está buscando asignar abogados de defensa pública a los detenidos. También mencionó que entre los heridos hay ciudadanos con afectaciones oculares y faciales que recibieron atención médica.
La Defensoría también verificó agresiones y obstáculos al trabajo de periodistas durante la cobertura de los hechos. Callisaya hizo un llamado a proteger la labor de los informadores, tras el reporte de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP) sobre dos periodistas que sufrieron lesiones en una emboscada organizada por manifestantes en una ruta bloqueada.
En el sector conocido como Lipari, uno de los periodistas fue retenido con violencia y su teléfono móvil fue destruido por los bloqueadores. La Defensoría del Pueblo también reportó confrontaciones entre grupos movilizados y vecinos en diferentes puntos de bloqueo, así como afectaciones humanitarias debido a los bloqueos que comenzaron hace once días.
La entidad recibió denuncias sobre posibles vulneraciones de derechos humanos durante los operativos y movilizaciones, las cuales están en proceso de verificación. Callisaya enfatizó que la prioridad debe ser la protección de la vida y la convivencia pacífica entre los bolivianos.
El defensor instó al diálogo y mencionó que su entidad está analizando con la Iglesia católica la posibilidad de crear un espacio para desescalar el conflicto y promover la reconciliación. La Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación de Campesinos de La Paz han llevado a cabo protestas y bloqueos exigiendo la renuncia del presidente Paz.
En la jornada se realizó una operación conjunta para despejar las carreteras que conectan a La Paz con el resto del país, con el objetivo de abrir un «corredor humanitario» para el paso de camiones con combustibles y oxígeno medicinal. A pesar de esto, los manifestantes en Río Seco en El Alto respondieron con piedras y dinamita a los gases lacrimógenos utilizados por los agentes.
La operación logró desbloquear parcialmente la carretera que une La Paz con la región de Oruro, pero el Gobierno ordenó el repliegue de las fuerzas de seguridad para evitar un «derramamiento de sangre».
Te puede interesar...
