El Ministerio de la Mujer explicó el funcionamiento de las casas de acogida en República Dominicana, destacando que el ingreso es voluntario y que las víctimas continúan recibiendo acompañamiento psicológico y legal, incluso si deciden no ingresar o abandonar estos refugios temporales. La institución subrayó que las decisiones de las mujeres deben ser tratadas con comprensión y no con culpabilización.
Estas casas están destinadas a mujeres que enfrentan situaciones de alto riesgo por violencia, incluyendo peligro de feminicidio, así como a sus hijos e hijas dependientes. La creación de estos refugios está respaldada por la Ley 88-03, promulgada el 1 de mayo de 2003, que establece estos espacios como protección y atención integral.
Proceso de ingreso y evaluación
El objetivo principal de las casas de acogida es preservar vidas y ofrecer una respuesta inmediata mientras se implementan otras medidas judiciales y de seguridad contra el agresor. El ingreso a estos espacios se realiza tras una evaluación especializada por equipos técnicos que determinan el nivel de riesgo y las necesidades de cada caso, requiriendo el consentimiento expreso de la mujer.
El Ministerio de la Mujer señaló que muchas víctimas llegan en contextos de alta complejidad emocional y social, enfrentando amenazas y agresiones. Además de los casos identificados por sus equipos, el ingreso puede activarse a través de las Unidades de Atención Integral a la Violencia de Género de la Procuraduría General de la República, cuando se detectan situaciones de alto riesgo.
Asimismo, se pueden coordinar acciones con el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, la Policía Nacional y centros de salud, según las características del caso. Esto permite que las mujeres accedan a medidas de protección desde diferentes instituciones, fortaleciendo la respuesta del Estado ante la violencia.
Factores que influyen en la decisión de ingreso
El Ministerio también abordó las razones por las cuales algunas mujeres rechazan el ingreso a las casas de acogida, mencionando factores como la necesidad de mantener la ubicación en reserva por seguridad, reorganizar dinámicas familiares o laborales, y enfrentar situaciones de dependencia económica y emocional. El temor a represalias y la presión familiar son otros elementos que influyen en esta decisión.
A pesar de esto, el Ministerio enfatizó que cuando se recomienda el ingreso, es porque se han identificado niveles de riesgo significativos. Permanecer en un espacio seguro puede ser crucial para proteger la vida y la integridad de las víctimas y sus dependientes.
Dentro de las casas de acogida, las mujeres reciben alojamiento seguro, alimentación, atención psicológica, acompañamiento legal y seguimiento social. Se trabaja en un plan integral que busca la protección, recuperación emocional y fortalecimiento de su autonomía.
Finalmente, el Ministerio aclaró que si una mujer decide no ingresar, la responsabilidad recae en el agresor y no en la víctima. Aun así, se mantienen disponibles servicios de orientación y seguimiento para aquellas que lo necesiten, reafirmando su compromiso con la protección de las mujeres en situaciones de violencia.

