Jannik Sinner se clasificó a octavos de final del Masters 1.000 de Roma, destacando su enfoque en controlar lo que puede en la pista, ya que considera que lo demás es «una lotería». El tenista italiano, tras vencer al australiano Alexei Popyrin, enfatizó la importancia de mantener la concentración para evitar momentos de crisis durante los partidos.
En rueda de prensa, Sinner, originario de San Cándido, explicó que cada jugador presenta un reto diferente y que es esencial prepararse mentalmente para cada encuentro. «Juego para mejorarme a mí mismo, para divertirme también en la pista, porque jugar en Roma es una edición bellísima», afirmó, mostrando su satisfacción por su rendimiento actual.
Gestión de la fama
El tenista también abordó cómo maneja su creciente fama, subrayando la importancia de proteger a su familia. «Cuando se trata de mí no hay problema, pero cuando afecta a mi familia, eso me molesta un poco porque sé que no son personas que busquen atención», comentó, asegurando que el éxito no ha cambiado su vida ni la de sus seres queridos.
Sinner mencionó las condiciones complicadas del partido, señalando que el viento fue un factor a considerar. «Vienes de Madrid, donde el juego es muy, muy rápido, y luego llegas aquí con condiciones complicadas», explicó sobre la transición entre torneos.
El tenista también reflexionó sobre la tensión que se siente en los Grand Slams, donde solo hay cuatro torneos al año, y expresó su entusiasmo por enfrentar a su compatriota Andrea Pellegrino, quien ha tenido un desempeño destacado en el torneo. «Está haciendo un torneo increíble, con muchísimas victorias contra jugadores de altísimo nivel», concluyó Sinner.
Con su victoria ante Popyrin, Sinner avanzó a la cuarta ronda del torneo en tierra batida romana, mostrando un control absoluto en el partido ante un estadio lleno de aficionados.
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