El Banco Mundial, en su más reciente informe, propone mejorar la gestión de residuos plásticos como una estrategia para generar empleos y proteger el medio ambiente. La entidad destaca que la infraestructura para la gestión de residuos no se analiza adecuadamente como un problema relacionado con el empleo, a pesar de que la mala gestión destruye puestos de trabajo y la buena gestión crea nuevos empleos.
Según el informe, los sistemas de gestión de residuos son fundamentales para el crecimiento económico, aunque en muchas partes del mundo siguen siendo deficientes. La mala gestión de desechos afecta no solo al sector, sino que también deteriora las condiciones para industrias clave, como el turismo y la agroindustria.
Inversiones y oportunidades
El Banco Mundial señala que, con las inversiones adecuadas, innovaciones y cambios normativos, el sector de gestión de residuos puede generar más y mejores empleos, al mismo tiempo que protege el medio ambiente. A nivel global, solo el 3 % de los residuos en países de ingresos bajos recibe tratamiento adecuado, lo que repercute en la calidad de vida de millones de personas.
En el caso de la República Dominicana, los pagos por conservación forestal benefician a mujeres cafetaleras que sostienen una industria que da empleo a más de 50,000 familias. Asimismo, en la República Democrática del Congo, el Banco Mundial apoya un programa para crear 70,000 empleos formales en la gestión de residuos, destacando que gestionar bien los recursos es una estrategia de desarrollo con resultados medibles.
Impacto de la mala gestión de residuos
El informe What a Waste 3.0 del Grupo Banco Mundial, que se basa en datos de 217 países y 262 ciudades, advierte que un tercio de todos los residuos sólidos municipales generados en el mundo está mal gestionado. En los países de ingresos bajos, solo el 3 % de los desechos recibe tratamiento, lo que contamina comunidades, ríos y costas, afectando directamente el empleo.
La industria turística, que tiene un alto potencial para crear empleo, depende de playas y ciudades limpias. La contaminación por residuos puede reducir el número de visitantes y los ingresos entre un 26 % y un 50 % en áreas muy contaminadas. La agroindustria también sufre, ya que los lixiviados de vertederos y residuos plásticos contaminan el agua y el suelo, disminuyendo el rendimiento de los cultivos.
Además, la infraestructura se ve afectada: los desagües obstruidos por desechos intensifican las inundaciones y aumentan los riesgos de salud pública. Los residuos mal gestionados representan una oportunidad perdida, ya que pueden ser transformados en recursos, como compostaje o energía, y cada tonelada sin procesar no solo es un pasivo ambiental, sino también económico, en términos de valor no aprovechado y empleos no creados.
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