Un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advirtió que América Latina y el Caribe deben centrar el aprendizaje permanente en sus políticas públicas para evitar que los cambios en el mercado laboral profundicen las desigualdades. El documento, titulado ‘Aprendizaje permanente y competencias para el futuro’, enfatiza la urgencia de este desafío en una región marcada por altos niveles de informalidad y brechas en el acceso a oportunidades.
La directora regional de la OIT para América Latina y el Caribe, Ana Virginia Moreira Gomes, destacó que «el aprendizaje permanente conecta las oportunidades laborales actuales con las del futuro». En la región, donde existen déficits significativos de trabajo decente, es esencial invertir en sistemas inclusivos de formación para lograr una transición justa y no dejar a nadie atrás.
Desigualdades en el acceso a la formación
El informe señala que las tecnologías digitales, la transición hacia economías sostenibles y el envejecimiento de la población interactúan con la informalidad, que afecta a cerca de la mitad del empleo en la región. Aunque la participación en el aprendizaje estructurado es similar al promedio mundial (16 %), el acceso en América Latina es desigual, favoreciendo a los trabajadores en empresas formales.
Muchos trabajadores con menor nivel educativo adquieren competencias principalmente “haciendo”, sin acceso a formación estructurada ni certificaciones reconocidas, lo que limita sus oportunidades de acceder a empleos de mayor calidad. Esta situación se agrava en el contexto de la economía informal y las micro y pequeñas empresas, donde se concentra gran parte del empleo.
El informe también destaca que las vacantes en línea en Brasil y Uruguay indican que las competencias socioemocionales, como la comunicación y el trabajo en equipo, son altamente demandadas, pero a menudo están infravaloradas y mal remuneradas. A pesar de que la transición ecológica podría generar nuevas oportunidades laborales, estas no siempre mejoran las condiciones de trabajo sin políticas adecuadas.
Desafíos en la implementación
La digitalización y la inteligencia artificial están transformando la organización del trabajo en la región, pero sus beneficios no se distribuyen equitativamente. Los trabajadores con mayor nivel educativo y en sectores formales tienden a beneficiarse más, lo que puede acentuar las desigualdades existentes.
A pesar de los avances en países como Chile, Colombia, Costa Rica y México en la comprensión del aprendizaje permanente, persisten desafíos en la implementación efectiva, la coordinación institucional y el financiamiento sostenible. A nivel global, incluso en naciones de ingresos altos, una proporción significativa destina menos del 1 % de su presupuesto educativo al aprendizaje de adultos.
El informe concluye que los programas de formación bien diseñados, que combinan formación técnica con habilidades socioemocionales y experiencia práctica, pueden mejorar significativamente los resultados laborales, especialmente para las mujeres.
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