LOS ÁNGELES (EE.UU.). – En el juicio contra OpenAI, la jueza de California, Yvonne Gonzalez Rogers, recordó este jueves a Elon Musk que «no es un abogado».
Esta intervención se produjo tras las quejas del magnate, quien había evadido en varias ocasiones las preguntas y se mostró frustrado con el interrogatorio.
La magistrada reprendió a Musk en varias ocasiones durante el proceso y tuvo que intervenir nuevamente cuando este calificó las preguntas del abogado de OpenAI, William Savitt, como «capciosas».
La jueza aclaró que el abogado tiene derecho a sugerir preguntas y enfatizó que Musk no es un abogado.
En respuesta, Musk comentó que «técnicamente» había cursado Introducción al Derecho en la universidad, lo que provocó risas en la sala.
A pesar de su humor, el magnate ha manifestado su descontento con las preguntas que considera «engañosas» y que, según él, están diseñadas para tenderle una trampa.
Desarrollo del juicio
El juicio, que se encuentra en su cuarto día, ha visto a Musk testificar en tres de ellos.
En este proceso, el empresario ha expuesto las razones por las que acusa a los fundadores de OpenAI de engañarlo y «robar» a una organización benéfica.
Musk ha presentado acusaciones contra la empresa matriz de ChatGPT, sus cofundadores Sam Altman y Greg Brockman, así como su socio principal, Microsoft.
Las acusaciones incluyen incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto, ya que Musk sostiene que OpenAI se ha desviado de su misión original de operar como una entidad sin fines de lucro.
El año pasado, OpenAI recibió la aprobación para reestructurar su negocio como una corporación con fines de lucro, aunque mantiene una configuración híbrida con beneficio limitado.
Musk, en el juicio, admitió haber sido «un tonto» al invertir 38 millones de dólares en la empresa emergente, que ahora tiene un valor de 800.000 millones de dólares.
El magnate insistió en que «simplemente no se le puede robar a una organización benéfica».
Por su parte, OpenAI ha calificado la demanda de Musk como un intento motivado por la envidia, buscando obstaculizar a un competidor directo.
El juicio continuará el próximo lunes, cuando se espera que Sam Altman ofrezca su testimonio.
Además, no se descarta que Musk asista como público en las próximas sesiones.
La demanda civil presentada por Musk exige que OpenAI le pague 150.000 millones de dólares, así como el despido de Altman y el regreso de la compañía a su estatus de organización sin fines de lucro.
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