La Asociación Dominicana de la República Dominicana (AIRD) celebró su 64 aniversario reafirmando su papel estratégico como un pilar del crecimiento económico, la generación de empleo formal y la sostenibilidad del desarrollo nacional.
Durante este evento, se enfatizó la necesidad de que el país tome decisiones estructurales concretas ante el actual contexto económico.
La actividad fue encabezada por el presidente de la República, Luis Abinader, junto a autoridades gubernamentales y líderes empresariales.
En este marco, la AIRD presentó los resultados del estudio titulado “El Tejido Productivo de la Industria Dominicana: Mapeo de Encadenamientos Productivos, Efectos Multiplicadores y Relaciones Interindustriales”, elaborado por la firma DASA y expuesto por el economista Roberto Despradel.
Desempeño de la industria dominicana
Julio Virgilio Brache, presidente de la AIRD, destacó que la economía dominicana mantiene un ritmo de expansión sólido, caracterizado por el crecimiento de la actividad económica y el aumento de las exportaciones.
A pesar de estos avances, Brache subrayó que el contexto global se torna cada vez más exigente, lo que obliga a actuar con visión y rapidez.
El presidente de la AIRD enfatizó que el país no puede esperar pasivamente el futuro, sino que debe construirlo.
Mencionó que la reconfiguración de las cadenas globales de valor y el nearshoring representan una oportunidad histórica para posicionar a la República Dominicana como un hub industrial y logístico en la región.
Los datos del estudio respaldan esta visión optimista. La industria manufacturera representa el 9.3% del PIB y genera más de 151,000 empleos formales directos, además de tener un efecto multiplicador de 2.9 veces sobre la economía, lo que impulsa proveedores, servicios y consumo en múltiples sectores.
Asimismo, la manufactura local contribuye con el 19% de las recaudaciones fiscales y el 43% de las exportaciones del régimen nacional.
Esto evidencia que su impacto va más allá de la producción directa, convirtiéndose en un soporte estructural para las finanzas públicas y el comercio exterior.
Mario E. Pujols, vicepresidente ejecutivo del gremio, abordó los retos que enfrenta el sector. Mencionó que la competencia desleal, la informalidad y las distorsiones regulatorias siguen afectando el desempeño del sector formal y requieren atención urgente para garantizar un entorno de negocios justo y competitivo.
Pujols también señaló que el incumplimiento de normas básicas, como el etiquetado de alimentos y bebidas en español, no solo perjudica al consumidor, sino que también rompe las reglas del juego para el sector productivo.
Esto resalta la necesidad de un marco regulatorio que favorezca la formalidad y la transparencia en el mercado.
Te puede interesar...
