Maritza Díaz clama justicia tras la trágica muerte de su única hija, Katherine Coronado Díaz.
La joven falleció en el derrumbe del techo de la discoteca Jet Set, un evento que ha dejado a su familia sumida en el dolor.
“Estamos a medio vivir, sobreviviendo con la pérdida de mi gran amor”, expresó Maritza, quien lamenta que los padres están preparados para perder a sus hijos, pero no al revés.
Katherine, de 29 años, asistió a la discoteca por invitación de una amiga para celebrar un cumpleaños.
Su madre recordó que no era habitual que frecuentara estos lugares.
Recuerdos y dolor familiar
Maritza describió a su hija como una mujer ejemplar, profesional y trabajadora. Katherine dejó a su único hijo, quien ahora queda huérfano.
“Yo dependía de mi hija. Ella se encargaba de mí y de su hijo”, añadió Maritza, visiblemente afectada por la pérdida.
La joven estaba acompañada de cuatro amigas, todas profesionales, cuando ocurrió el incidente que resultó en 236 fallecidos y 180 heridos.
Demandas de justicia
Durante la audiencia preliminar, Maritza exigió justicia ante el juez Reymundo Mejía. “Sentimos que el país entero se está burlando de nosotros”, manifestó.
La madre hizo un llamado a actuar, afirmando que la verdad está clara y que la justicia debe prevalecer.
“Si la justicia del hombre no llega, la justicia de Dios caerá sobre todos nosotros”, advirtió.
La audiencia fue recesada para el próximo viernes. Los acusados, Antonio y Maribel Espaillat, enfrentan cargos de homicidio involuntario, aunque varias víctimas han solicitado que se califique como homicidio voluntario, lo que podría conllevar penas de hasta 20 años de prisión.
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