La condecoración otorgada a Melitón Cordero, exjefe de la DEA en República Dominicana, ha sido suspendida tras su arresto en Washington D.C.
por cargos de corrupción. Cordero, el primer dominicano en liderar la oficina local de la DEA, enfrentó acusaciones federales por presuntamente encabezar un esquema de sobornos y fraude de visas desde la Embajada de Estados Unidos en Santo Domingo.
Cordero, de 47 años, fue detenido el pasado 12 de febrero y se le acusa de haber utilizado su posición para facilitar trámites migratorios a cambio de dinero.
La fiscal Jeanine Ferris Pirro presentó la acusación, que sostiene que Cordero tramitó al menos 119 solicitudes de visa en seis años, recibiendo miles de dólares en efectivo por cada aprobación.
El caso es particularmente significativo dado que el 11 de septiembre de 2024, el presidente Luis Abinader le otorgó la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella en el grado de Caballero, destacando su compromiso excepcional en la lucha contra el narcotráfico.
Sin embargo, menos de dos años después, su reputación se ve gravemente afectada por las acusaciones de corrupción.
Las investigaciones también abarcan el presunto uso indebido de un programa reservado para informantes confidenciales, que permite la entrada temporal a EE.
UU. de personas que colaboran con las agencias de seguridad. Documentos indican que este recurso fue manipulado para beneficiar a solicitantes que pagaban sobornos.
La investigación involucra a la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado, así como la Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia.
Tras el arresto, la embajadora de EE. UU. en República Dominicana, Leah Francis Campos, ordenó el cierre temporal de la oficina de la DEA en Santo Domingo, calificando el caso como una violación repugnante y deshonrosa de la confianza pública.
El administrador de la DEA, Terrance Cole, confirmó la reubicación del personal en el país y aseguró que las acusaciones contra Cordero no reflejan el trabajo del resto de los funcionarios de la agencia.
El canciller dominicano, Roberto Álvarez, indicó que se trata de una investigación interna de la misión diplomática y que no hay indicios de participación de funcionarios del Gobierno dominicano.
El cierre temporal de la oficina de la DEA en Santo Domingo busca permitir una investigación interna.
La República Dominicana sigue siendo un socio clave en la lucha contra el narcotráfico en la región.
La DEA reafirmó su compromiso con el profesionalismo, transparencia y el imperio de la ley, según Cole.
En la última década, al menos 17 agentes de la DEA han enfrentado acusaciones de delitos federales.
Este caso surge en un contexto de creciente narcotráfico marítimo en el Caribe y el uso de rutas dominicanas como corredores hacia Puerto Rico, Florida y Europa.
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