Al menos 30 personas murieron y otras ocho resultaron heridas este viernes durante un ataque en un mercado popular en la provincia de Taiz, en el suroeste de Yemen. Las autoridades sanitarias de los rebeldes hutíes informaron sobre el saldo preliminar, mientras que el Gobierno yemení responsabilizó a los insurgentes de la agresión.
El portavoz del Ministerio de Salud hutí, Anees al Asbahi, comunicó a través de su cuenta en la red social X que el número de fallecidos era de 30 y los heridos sumaban ocho. Los hutíes afirmaron que el ataque fue resultado de bombardeos de la coalición militar liderada por Arabia Saudí, que impactaron en el mercado de Al-Hadara, ubicado en el distrito de Al-Waziyah.
Por su parte, el portavoz militar del Gobierno yemení, Majid al Nuzaili, ofreció una versión diferente, acusando a los hutíes de lanzar un misil balístico contra el mercado, lo que provocó numerosas víctimas civiles. Al Asbahi calificó el ataque como un «crimen de guerra» y mencionó que los equipos de rescate continuaban trabajando en el lugar para localizar a posibles víctimas entre los escombros.
Al Nuzaili también subrayó que quienes ordenaron y ejecutaron el ataque deben rendir cuentas. La agencia Associated Press reportó un balance diferente, con al menos 20 muertos y 15 heridos, atribuido a fuentes hutíes, aunque no pudo verificar de manera independiente la autoría del ataque.
Las autoridades locales vinculadas al Gobierno yemení confirmaron el ataque y las víctimas, pero negaron que se realizaran bombardeos aéreos en la zona. La cadena Al Masirah, controlada por los insurgentes, difundió imágenes del lugar mostrando las labores de recogida de restos humanos tras el ataque.
Este incidente se produce en medio de una intensificación de los enfrentamientos entre los rebeldes hutíes y las fuerzas leales al Gobierno yemení, convirtiendo a la provincia de Taiz en uno de los principales escenarios de la guerra. La violencia ha estado acompañada de acusaciones sobre ataques con misiles y bombardeos, afectando a la población civil.
Durante septiembre y octubre, los avances militares de los hutíes han amenazado posiciones gubernamentales y aumentado la presión sobre la ciudad de Taiz, que ha sufrido años de enfrentamientos y restricciones de acceso. El 5 de octubre, el presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Rashad al Alimi, anunció la operación militar «Amanecer del Yemen», destinada a recuperar Saná y otros territorios controlados por los insurgentes.
La ofensiva se produjo tras nuevos enfrentamientos en la costa occidental del país, incluyendo la disputa por la estratégica ciudad portuaria de Moca y las áreas cercanas al estrecho de Bab al Mandeb, un paso marítimo clave para el comercio internacional. Desde que el movimiento hutí tomó Saná en 2014, Yemen ha enfrentado una guerra prolongada que ha generado una profunda crisis humanitaria y desplazamientos masivos de población.

