El árbol de Navidad más famoso del mundo ya se dirige hacia el Rockefeller Center de Nueva York, tras ser talado este jueves en una propiedad de West Edmeston, en el condado de Otsego. Este abeto noruego, de 23 metros de altura y 11 toneladas de peso, comenzará un recorrido de casi 320 kilómetros y llegará a Manhattan este sábado para iniciar su decoración.
El árbol, que tiene aproximadamente 75 años, será adornado con 50,000 luces LED y la icónica estrella de Swarovski, que pesa 408 kilogramos y mide 2.84 metros de diámetro, decorada con tres millones de cristales. La ceremonia de encendido del árbol se llevará a cabo el 2 de diciembre y será un evento gratuito y abierto al público.
Por segundo año consecutivo, el Rockefeller Center invita a los neoyorquinos a participar en la celebración del árbol. La ceremonia anual de encendido se retransmitirá en directo, según un comunicado del centro.
Desde hace más de tres décadas, Erik Pauzé, jardinero jefe del Rockefeller Center, es el encargado de seleccionar el árbol que presidirá la plaza cada año. Pauzé busca un árbol que sea atractivo y que «haga sonreír a la gente en cuanto lo vean».
Los árboles se eligen generalmente cuando alcanzan su altura máxima o se han vuelto demasiado grandes para el terreno donde crecieron. Tras la tala, la propiedad del donante se repuebla con nuevos árboles u otra vegetación.
Después de la celebración del Día de Reyes, el árbol será donado a la ONG Habitat for Humanity, donde se procesará y transformará en madera para la construcción de viviendas, una práctica que se ha mantenido desde 2007.
Esta tradición comenzó en 1931, cuando los obreros que construían el Rockefeller Center erigieron un pequeño árbol decorado con guirnaldas hechas a mano. La primera ceremonia formal de encendido se realizó en 1933, marcando el inicio de una costumbre que se ha convertido en sinónimo de las fiestas navideñas en Nueva York.

