Estados Unidos impuso sanciones a entidades de los sectores petroleros y tecnológicos de Cuba, así como a Any Rodríguez Lastres, hija de la presidenta del conglomerado estatal GAESA, según informó el Departamento de Estado este jueves. Esta medida busca aumentar la presión económica sobre La Habana, que enfrenta problemas de escasez de combustible y apagones. Entre las empresas sancionadas se encuentran dos chinas acusadas de vender material de defensa a la isla.
La nueva ronda de sanciones incluye a las empresas CEIEC y Beijing H&C Technologies, que son señaladas por Washington por su participación en el suministro de sistemas de seguridad a Cuba. El comunicado del Departamento de Estado destaca que la élite gobernante cubana controla los recursos energéticos y de transporte marítimo, lo que contribuye al empobrecimiento del pueblo cubano.
Entre las siete empresas afectadas se encuentra Caroil, un operador de buques cisterna de petróleo registrado en Chipre, así como Tentacool, Internacional Marítima y Petromarca, que también tienen vínculos con el sector marítimo. Estas sanciones buscan desmantelar la red de intermediarios que el régimen cubano utiliza para sostener su economía.
GAESA, el mayor conglomerado empresarial de Cuba, ya había sido sancionada en mayo de este año y tiene intereses en todos los sectores económicos del país. La hija de su presidenta, Any Rodríguez Lastres, se suma a la lista de individuos sancionados por su vinculación con estas actividades.
Además, el Departamento del Tesoro advirtió que cualquier persona extranjera que opere en los sectores de electrónica, manufactura, marítimo y tecnológico en Cuba podría enfrentar sanciones. Esta medida busca limitar aún más las capacidades del régimen cubano para acceder a recursos económicos.
Cuba enfrenta una grave crisis energética, siendo capaz de satisfacer solo un tercio de sus necesidades a través de su producción petrolera. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha denunciado que la isla ha revendido crudo recibido de Venezuela y otros proveedores para obtener divisas, lo que agrava aún más la situación económica del país.

