La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, exigió el miércoles la devolución de las reservas en oro de su país que están depositadas en el Banco de Inglaterra y que han estado congeladas durante más de seis años debido a una disputa judicial. Este oro, valorado en 1,900 millones de dólares en 2023, no puede ser retirado porque el Reino Unido desconoce la reelección de Nicolás Maduro en 2018.
Rodríguez afirmó que «ese oro es de los venezolanos y de las venezolanas, no del Banco de Inglaterra», y pidió que se acaben las excusas y el «robo» de los recursos del país. Su declaración se produjo durante una reunión con ministros, en la que también destacó la necesidad de recuperar el oro para atender las necesidades del pueblo venezolano.
Contexto de la disputa
El distanciamiento entre Londres y Caracas se inició en 2019, cuando el entonces líder opositor Juan Guaidó solicitó al Banco de Inglaterra que retuviera el oro venezolano en medio de la crisis política del país. La reciente exigencia de Rodríguez se presenta en un momento en que ambos países han comenzado un acercamiento diplomático, anunciando el nombramiento de embajadores en sus respectivas representaciones.
Esta demanda ocurre nueve meses después de la captura de Maduro en un operativo militar de Estados Unidos y tras un acuerdo en agosto entre el gobierno interino y parte de la oposición para trabajar en la recuperación del oro, con el fin de ayudar a las víctimas de los terremotos del 24 de junio.
Rodríguez criticó lo que describió como una «vaciladera» por parte del Reino Unido, señalando que el oro es una reserva del Banco Central de Venezuela. Además, ordenó a la cancillería y a la procuraduría general que actúen por los canales correspondientes para asegurar el regreso del oro al país.

