Un grave accidente ferroviario en la provincia de Toledo, España, ha dejado un saldo de 64 fallecidos y 80 heridos tras la colisión de dos trenes de alta velocidad este miércoles. Los equipos de emergencia continúan trabajando en la zona del siniestro, que ocurrió alrededor de las 8:54 de la mañana, en las inmediaciones de Urda.
El incidente se produjo cuando un tren AVE de Renfe chocó por detrás a un convoy de la compañía Iryo que se encontraba detenido en la línea que conecta Madrid con Andalucía. Inicialmente, la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, confirmó al menos 30 muertos, cifra que posteriormente se elevó a 46 según fuentes de Protección Civil, aunque esta última aún estaba pendiente de confirmación oficial.
En los trenes viajaban aproximadamente 544 personas, incluyendo un bebé. El tren de Renfe transportaba 397 pasajeros, mientras que en el Iryo se encontraban 146 pasajeros y un bebé. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones, complicando las operaciones de rescate y atención a los afectados.
Los servicios de emergencia han movilizado bomberos, efectivos de la Guardia Civil, voluntarios de Protección Civil y personal sanitario, además de recursos para trasladar a los heridos a centros hospitalarios. El accidente obligó a interrumpir la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
Las autoridades y los operadores ferroviarios han activado sus protocolos de emergencia. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha puesto en marcha el Plan Territorial de Emergencia (PLATECAM) para coordinar los recursos de asistencia y rescate, y ha solicitado la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

