El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, advirtió que cualquier acción militar «instigada por Israel» en el golfo Pérsico tendría un impacto «devastador» en los mercados energéticos internacionales. Esta declaración se produce en medio de crecientes tensiones por una posible escalada del conflicto en Oriente Medio.
Araqi hizo esta afirmación a través de su cuenta de X, enfatizando que el impacto de una aventura militar israelí es una de las principales preocupaciones tanto para proveedores como para consumidores de gas. La advertencia coincide con la participación de Irán en la cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG) en Moscú, donde se discutieron temas sobre los mercados mundiales del gas y la seguridad energética.
Contexto de las tensiones
Durante la cumbre, Araqchí destacó los avances de la diplomacia energética de Irán, centrada en la seguridad del suministro de gas. Esta advertencia se produce tras informes de medios estadounidenses que sugieren que Estados Unidos e Israel están planeando reanudar ataques contra Irán, posiblemente después de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
Las tensiones en la región han llevado a un aumento en el precio del petróleo Brent, que alcanzó los 116,72 dólares por barril, su nivel más alto en más de cuatro años, antes de experimentar fluctuaciones en los días siguientes. Este miércoles, el precio se cotizaba en torno a los 115 dólares.
Irán y Estados Unidos continúan en un pulso por el control del estrecho de Ormuz, una vía crucial para el transporte de petróleo y gas a nivel mundial. Teherán sostiene que el estrecho está cerrado y ha reportado al menos 16 incidentes con buques y petroleros desde principios de octubre, incluyendo ataques y choques con minas navales.
Por su parte, el Comando Central estadounidense (Centcom) afirmó que más de 3.000 buques comerciales han navegado por la vía marítima en los últimos seis meses con el apoyo de sus fuerzas. Además, Washington ha intensificado el cerco naval sobre los puertos iraníes y ha aumentado las sanciones contra Teherán, mientras las negociaciones para resolver el conflicto permanecen estancadas.

