El Ministerio de Educación (Minerd) decidirá si habrá clases este miércoles 28 de octubre, ante las lluvias pronosticadas por el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), que se extenderán hasta el viernes. La incertidumbre persiste entre las familias, que necesitan saber con anticipación si los centros educativos abrirán sus puertas. La confusión se intensificó el martes en el Gran Santo Domingo, donde muchos padres no sabían si debían enviar a sus hijos a clases, a pesar de que la suspensión había sido anunciada la noche anterior.
Indomet ha informado que las lluvias han superado los 200 milímetros en algunas áreas del suroeste y que las condiciones atmosféricas seguirán favoreciendo los aguaceros en los próximos días. Esto obliga a las autoridades educativas a evaluar si mantendrán la suspensión parcial de la docencia, si la ampliarán o si permitirán el funcionamiento de los centros que cumplan con las condiciones de seguridad.
Hasta el momento de la consulta, el Minerd no había emitido una disposición específica sobre la jornada del miércoles. La preocupación principal de las familias no es solo si habrá clases, sino cuándo recibirán la información necesaria para organizarse.
El lunes 26 de octubre, la decisión de suspender parcialmente las clases se comunicó a través de los medios de comunicación después de las 9:00 p.m.. La medida indicaba que no habría clases en los centros educativos de zonas vulnerables bajo alerta amarilla, pero no especificaba cuáles eran esos planteles, lo que generó confusión entre los padres.
Algunos centros suspendieron actividades, mientras que otros continuaron con la docencia, lo que llevó a cuestionamientos entre los padres del Gran Santo Domingo. Muchos manifestaron que no tenían información suficiente para decidir si enviar o no a sus hijos a la escuela.
La situación también plantea la posibilidad de que los colegios inicien las clases y luego pidan a los padres que recojan a sus hijos antes del horario habitual, lo que requeriría una mejor coordinación y comunicación con las familias. La suspensión de clases no implica necesariamente que los padres puedan ausentarse de sus trabajos, lo que complica aún más la situación.
Las decisiones comunicadas a última hora afectan la organización del transporte escolar y los horarios de entrada y salida de los centros educativos. Esto se vuelve crítico cuando los anuncios se realizan durante la mañana, después de que los padres ya han salido a trabajar.
El pasado 22 de octubre, el Minerd había instruido a las direcciones regionales y distritales a tomar medidas preventivas en los centros educativos expuestos a riesgos. Sin embargo, la falta de identificación de los centros específicos que debían cerrar ha generado confusión y podría repetirse si no se establece un mecanismo de comunicación más claro.
El Centro de Operaciones de Emergencias mantiene bajo alerta amarilla a Santo Domingo, Distrito Nacional, San Cristóbal, Peravia, Azua, Barahona, Pedernales, Independencia, Bahoruco, San José de Ocoa, San Juan y Monte Plata. Las autoridades advierten sobre la posibilidad de inundaciones urbanas y deslizamientos de tierra, especialmente debido a la saturación de los suelos.
Ante este panorama, el Minerd deberá definir las condiciones para la docencia del miércoles y comunicar de manera oportuna los centros o territorios afectados por cualquier suspensión.

