Legisladores de la zona fronteriza afirmaron que la frontera dominico-haitiana, en la zona de Jimaní, se mantiene segura y tranquila, a pesar de las tensiones por la crisis de violencia en Haití. Aseguraron que, aunque la situación en el país vecino es preocupante, en territorio dominicano la calma prevalece, lo que hace necesario continuar con las medidas de vigilancia y protección en las comunidades limítrofes.
El diputado de Pedernales, Rafael Pérez (Rafelin), indicó que la población fronteriza sigue desarrollando sus actividades con normalidad, mientras se mantiene la atención sobre los eventos que podrían impactar a la República Dominicana. Resaltó la importancia de preservar la seguridad y estabilidad en la zona, ante la creciente violencia y la actuación de bandas criminales en Haití.
Pérez también enfatizó la necesidad de mantener la vigilancia y las medidas preventivas para asegurar la tranquilidad de los residentes de las comunidades fronterizas y proteger la soberanía nacional. Su llamado se produce en un contexto de creciente inquietud por la situación en el país vecino.
Opiniones de los legisladores
El senador por la provincia Independencia, Dagoberto Rodríguez, coincidió con Pérez al afirmar que la frontera en Jimaní se mantiene tranquila y segura, a pesar de las tensiones recientes. Rodríguez instó a observar la situación con atención, sin perder de vista la realidad que se vive en Haití.
El senador también destacó que, aunque la situación en el país vecino genera preocupación, las condiciones en la frontera permanecen en calma. Esto es crucial para evitar repercusiones de la violencia haitiana en territorio dominicano.
La situación en Haití sigue siendo motivo de preocupación para las autoridades y los residentes de las comunidades fronterizas, debido a la actividad de grupos armados y sus posibles efectos sobre la seguridad regional. Ambos legisladores subrayaron la importancia de mantener la vigilancia en la zona.
En este contexto, resaltaron la necesidad de garantizar la seguridad de los residentes de Jimaní y de las comunidades cercanas a la línea divisoria entre ambos países, mientras la crisis haitiana continúa captando la atención de las autoridades dominicanas.

