Senegal recibe a invitados de todo el mundo para los IV Juegos Olímpicos de la Juventud, un evento que marca un hito para África al ser la primera vez que el continente acoge una cita olímpica de esta categoría. La presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry, ya se encuentra en Dakar y expresó su confianza en que serán unos juegos fabulosos.
Coventry, originaria de Zimbabue, destacó el ambiente positivo en Senegal y la energía que se siente a pocos días del inicio de la competencia, que se llevará a cabo del 31 de octubre al 13 de noviembre. “Sé que Senegal hará un trabajo increíble al dar la bienvenida al mundo y a los atletas”, afirmó la exnadadora.
El papel de los voluntarios
La presidenta del COI resaltó la labor de los seis mil voluntarios locales y de aquellos que provienen de otros 90 países, quienes están encargados de la recepción y alojamiento de los 2,665 atletas que participarán en las 153 pruebas programadas. Coventry subrayó que los voluntarios son quienes dan vida y color a los Juegos.
“La bienvenida es muy cálida, y creo que los voluntarios aportan un aspecto muy especial a los Juegos Olímpicos y a los Juegos Olímpicos de la Juventud”, comentó Coventry, agradeciendo a todos por su dedicación. “Estamos sintiendo esa energía ahora, así que gracias a todos por ser voluntarios”, añadió.
Un significado especial para África
Para Coventry, la celebración de estos Juegos en suelo africano es especialmente significativa. La exnadadora, considerada una de las grandes figuras deportivas del continente, promueve el mensaje de Dakar 2026: “Es hora de África, es hora de Senegal”.
“Lo que realmente me entusiasma es compartir esa sensación con todos los que vienen a Senegal y a África por primera vez. Espero que sientan el espíritu africano de amabilidad, respeto mutuo y aceptación”, destacó la atleta, ganadora de siete medallas olímpicas.
A pocas horas de la ceremonia de inauguración, la entrega de los senegaleses es evidente. Trabajan sin descanso para que todo salga bien y sus visitantes se lleven una buena impresión del país. A pesar del intenso sol, los anfitriones reciben a quienes llegan con una sonrisa y sin esperar nada a cambio.
Los ojos de África y del mundo estarán sobre Senegal, que enfrenta el reto de demostrar su hospitalidad y capacidad organizativa en esta cita que reunirá a algunas de las principales promesas del deporte mundial.

