La elección presidencial en Brasil se definirá el 25 de octubre en una segunda vuelta entre el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro. Lula busca revertir la ventaja que Bolsonaro obtuvo en la primera ronda, donde recibió el 47.03% de los votos frente al 45.16% del mandatario, lo que representa un desafío inédito en casi tres décadas de historia electoral brasileña.
A sus 80 años, Lula enfrenta su séptima candidatura presidencial y por primera vez llega a una segunda vuelta en desventaja. Desde el regreso de las elecciones directas en 1989, el candidato que lidera la primera vuelta siempre ha ganado la presidencia, lo que añade presión a Lula en su intento por romper esta tendencia.
Brasil se prepara para su octava segunda vuelta presidencial, y la expectativa es alta sobre si se mantendrá la tradición de ratificar al ganador de la primera ronda. En América Latina, solo en un tercio de las 67 segundas vueltas disputadas desde 1978, un candidato que llegó con desventaja ha logrado revertir el resultado y asumir la presidencia.
Entre los países que han celebrado segundas vueltas, Ecuador destaca por haber tenido cinco reversiones exitosas, incluyendo la reciente victoria de Daniel Noboa en 2023. Perú también ha visto tres reversiones, siendo el apellido Fujimori un ejemplo notable de esta dinámica electoral.
Argentina, aunque ha tenido solo dos segundas vueltas, presenta un caso singular, ya que en ambas ocasiones el líder de la primera ronda no logró llegar a la presidencia. Mauricio Macri y Javier Milei son ejemplos de candidatos que han revertido la situación en la segunda vuelta.
Con precedentes que favorecen tanto a la izquierda como a la derecha en la región, Flávio Bolsonaro confía en mantener su ventaja. Mientras tanto, Lula tiene la oportunidad de hacer historia al convertirse en el primer candidato brasileño en revertir una derrota en las urnas entre dos rondas electorales.

