El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó este lunes el uso de las Fuerzas Armadas para combatir el crimen, una estrategia promovida por el presidente estadounidense Donald Trump a través del Escudo de las Américas. Lula argumentó que las Fuerzas Armadas deben enfocarse en la defensa del patrimonio y territorio del país, mientras que la seguridad debe ser responsabilidad de una policía especializada.
La inseguridad es un tema central en la polarizada campaña electoral brasileña, que culminará el próximo domingo con la contienda entre Lula y el senador opositor Flávio Bolsonaro. Ambos candidatos están empatados técnicamente según los últimos sondeos.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, ha criticado a Lula por su supuesta condescendencia hacia las bandas narcotraficantes, que han incrementado su presencia en el norte y noreste de Brasil. El senador de 45 años prometió declarar «la guerra al narcoterrorismo» si es elegido y unirse al Escudo de las Américas para combatir el tráfico de drogas.
Lula también expresó su preocupación por los gobiernos latinoamericanos que se han sumado a esta iniciativa, incluyendo a Argentina, Bolivia, Colombia, Perú, Chile, Ecuador, Paraguay, El Salvador y Honduras, todos bajo administraciones de derecha. Según Lula, estos países están subordinados a la influencia estadounidense.
Hasta la fecha, Brasil no ha sido invitado a unirse a este grupo, según fuentes oficiales. En este contexto, Lula propuso que las diferentes policías del país trabajen de manera coordinada y se comprometió a crear un Ministerio de Seguridad si el Parlamento aprueba una enmienda constitucional para reorganizar las competencias en materia de seguridad.
El presidente aseguró que, independientemente del resultado electoral, implementará la creación del Ministerio y se comprometió a transformar 138 prisiones en cárceles de máxima seguridad.

