La bailarina, coreógrafa y productora dominicana Alina Abreu celebra sus 40 años en el arte con el estreno mundial de La Ciguapa, una obra inspirada en una leyenda del folclore nacional. El evento se llevará a cabo del 13 al 15 de noviembre en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito.
Abreu reconoce que su trayectoria ha estado marcada por aplausos y satisfacciones, pero también por sacrificios que afectan a su familia. Durante una entrevista, la artista destacó que el precio más alto de dedicarse al arte no solo lo paga ella, sino también sus seres queridos.
Con el tiempo, su forma de enfrentar los desafíos ha cambiado. Abreu asegura que, aunque su perspectiva ha evolucionado, dos elementos han permanecido: el amor y la excelencia en cada proyecto. “Lo que no ha cambiado es la pasión de hacer las cosas con excelencia y la pasión de hacer las cosas con amor”, afirmó.
La obra y su significado
La Ciguapa, un ballet que celebra su carrera, combina danza, música y teatralidad para resaltar la identidad cultural dominicana. La producción se basa en una de las leyendas más emblemáticas del país y busca conectar al público con sus raíces.
Al reflexionar sobre el apoyo a los artistas en República Dominicana, Abreu considera que existe una deuda moral y social con quienes se dedican al arte. “Totalmente, sí, la tiene”, respondió al ser cuestionada sobre este tema.
Para Abreu, el reconocimiento del público es fundamental. “Nosotros los artistas lo único que queremos ver es el teatro lleno, queremos ver el escenario repleto de artistas espectaculares y con eso ya, ese es nuestro pago”, expresó.
Proyectos futuros
A pesar de sus 40 años de carrera, Abreu no se detiene. Cada obra representa una oportunidad para nuevas ideas y desafíos creativos. Al preguntarle sobre sueños pendientes, respondió con entusiasmo que siempre tiene nuevos proyectos en mente.
Actualmente, su enfoque está en La Ciguapa, pero confía en que durante las funciones empezará a gestar su próximo proyecto. Así, Alina Abreu celebra su trayectoria con la certeza de que cada cierre de telón puede dar paso a un nuevo sueño.

