La Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) sancionó a Cristiano Ronaldo con 30 días de suspensión por abandonar la concentración de su selección debido a diferencias con el seleccionador Jorge Jesus. A pesar de la sanción, el capitán podrá estar disponible para la ventana internacional de noviembre.
La Comisión de Disciplina de la FPF consideró «totalmente procedente» la acusación contra el astro luso, quien abandonó la concentración el 30 de septiembre, justo antes del partido de Liga de Naciones contra Dinamarca. Además, Ronaldo deberá pagar una multa de 255 euros (aproximadamente 286 dólares).
La sanción, que comenzó a contar desde el 1 de octubre, le impide jugar con su selección, aunque ya ha cumplido 19 días de la misma y finalizará a finales de mes. Portugal podrá contar con él en la próxima ventana internacional, donde se enfrentará a Dinamarca el 14 de noviembre y a Gales el 16 de noviembre.
La Comisión de Disciplina tuvo en cuenta el «arrepentimiento» mostrado por Ronaldo en su comunicado de disculpas, así como sus contribuciones al fútbol y a la selección lusa. Esta decisión concluye el expediente abierto el 10 de octubre tras el abandono del jugador en la última ventana internacional.
Ronaldo, quien actualmente juega en el Al Nassr saudita, dejó la concentración la víspera del partido contra Dinamarca, que Portugal ganó 4-2. Su salida se produjo después de que el seleccionador confirmara que no sería titular por segundo partido consecutivo.
En un comunicado del 6 de octubre, Cristiano se disculpó por su comportamiento y expresó su deseo de regresar a la selección. «Debo una disculpa a mis compañeros de selección por haber abandonado la concentración», afirmó el cinco veces Balón de Oro.
El jugador justificó su decisión al señalar que el seleccionador no cumplió su palabra respecto a su participación en el partido. A pesar de su acción, reconoció que merecía una sanción y que su posición como capitán del equipo era un agravante.
Jorge Jesus, por su parte, se mostró abierto a contar nuevamente con Ronaldo tras la clasificación de Portugal a los cuartos de final de la Liga de Naciones, afirmando que «Cris» decidiría si regresaría a la selección.

