La decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de eximir temporalmente a Rusia de un paquete de sanciones ha generado críticas de legisladores republicanos y demócratas, quienes argumentan que esta medida favorece al presidente ruso, Vladímir Putin. La orden ejecutiva de Trump responde a lo que él considera un interés nacional, pero ha sido calificada de «irresponsable» por varios miembros del Congreso.
El senador republicano por Texas, John Cornyn, fue uno de los primeros en reaccionar, sugiriendo que el Congreso debería investigar la relación de Trump con Putin. Su mensaje en redes sociales incluía una imagen de ambos líderes dándose la mano, aunque posteriormente fue eliminado.
Trump firmó la orden ejecutiva el viernes, eximiendo la aplicación de varias disposiciones de la ley Graham, que había sido aprobada el 18 de septiembre. Esta ley busca endurecer las sanciones contra la economía rusa y limitar el flujo de recursos que sostienen la guerra en Ucrania.
Entre las sanciones eximidas se encuentran las que afectan a personas y entidades vinculadas al Gobierno ruso, así como restricciones financieras y comerciales. La Casa Blanca tiene la facultad de conceder estas exenciones, y la ley solo requiere que Trump notifique al Congreso si decide no imponer las restricciones.
En su orden, Trump afirmó que la renuncia a las sanciones es en interés nacional, aunque no proporcionó detalles sobre este argumento. «Por la presente estoy renunciando a la aplicación de tales sanciones», indicó en el documento.
El senador por Carolina del Norte, Thom Tillis, criticó duramente la decisión, señalando que el presidente no entiende la importancia de hacer cumplir una ley aprobada por el Senado con un amplio apoyo. Tillis sugirió que, si el presidente desea reducir los precios de la energía, debería enfocarse en resolver el problema de Irán en lugar de favorecer a Putin.
La orden de Trump se produce tras la autorización temporal de operaciones comerciales con diésel de origen ruso hasta el 7 de abril de 2027, a pesar de las sanciones vigentes. Esto ha suscitado aún más críticas entre los legisladores.
Por su parte, el senador demócrata de Connecticut, Richard Blumenthal, quien fue clave en la aprobación de la ley Graham, argumentó que las exenciones no están relacionadas con la seguridad nacional, sino que buscan congraciarse con Putin.

