Irán acusó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de utilizar la “política del miedo” tras sus declaraciones en un mitin electoral donde afirmó que el país persa podría “destruir” ciudades como Los Ángeles y San Diego. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, expresó que estas afirmaciones buscan aterrorizar a la población con amenazas imaginarias.
Baqaei indicó que las palabras de Trump, quien sugirió que la destrucción de estas ciudades sería “un precio muy pequeño que pagar”, pretenden desviar la atención del verdadero peligro que representa la “cúpula gobernante de EE. UU.”, que ha impuesto una guerra ilegal con consecuencias globales. Estas declaraciones fueron realizadas durante un mitin en Nebraska, lo que generó críticas tanto de políticos demócratas como republicanos en California.
Reacciones y aclaraciones
Trump, tras la controversia, atribuyó sus comentarios a las “noticias falsas” y aclaró en su red Truth Social que se refería al aumento temporal del precio de la gasolina como un costo asumible para evitar que Irán obtenga un arma nuclear. En las últimas semanas, el presidente ha oscilado entre amenazar con “aniquilar” a Irán y asegurar que no lanzará nuevos ataques antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, declaró que su país responderá en unos días a la última propuesta de Washington para poner fin a la guerra y confirmó que los contactos entre ambas naciones continúan a través de intermediarios. Esta situación se desarrolla en un contexto de tensiones crecientes entre ambos países.
Además, las tensiones se han intensificado en el estrecho de Ormuz, donde las fuerzas estadounidenses atacaron un buque comercial iraní en el golfo de Omán como parte de su bloqueo naval. La Guardia Revolucionaria de Irán, por su parte, anunció un ataque contra un buque que transportaba gas licuado, reafirmando su control sobre esta ruta estratégica.

