Los resultados de la más reciente encuesta de la firma ACD Media revelan que Santiago Matías, conocido como “Alofoke”, ha alcanzado un 6.3% en la preferencia del electorado dominicano, colocándose en un empate técnico con Gonzalo Castillo, quien tiene un 6.5%. Este fenómeno indica un desgaste de las estructuras partidarias tradicionales y la aparición de un liderazgo alternativo en la política local.
Matías supera a la alcaldesa de la capital, Carolina Mejía, que cuenta con un 3.5%, y a la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, quien apenas alcanza un 0.5%. La relevancia de este posicionamiento es notable, ya que Matías no cuenta con el respaldo de una organización política ni estructuras territoriales, y aún así se consolida como el quinto nombre más mencionado en la escena política.
El 6.3% de Matías cobra mayor significado al considerar que el 25.3% de los encuestados optó por “No Sabe/No Responde” y el 5.8% eligió “Ninguno”, lo que representa un 31.1% del electorado. Este bloque se convierte en un nicho natural para un candidato independiente, lo que contrasta con los partidos tradicionales que luchan por captar el voto duro.
A diferencia de las fuerzas políticas tradicionales, que invierten grandes sumas en mantener locales y dirigencias, Matías utiliza su plataforma digital, Alofoke Media Group, para conectar con un segmento de la población que se siente distante de las élites políticas y consume información a través de medios digitales.
Los datos de la encuesta indican una transición de la notoriedad en redes sociales hacia una intención de voto tangible. La competencia entre Matías y Omar Fernández, quien tiene un 12.1%, muestra que figuras menores de 45 años están desafiando a exmandatarios y ministros, destacando la preferencia de los votantes jóvenes por una comunicación más cercana y relevante.
Para el partido oficialista, David Collado lidera con un 20.6%, pero la dispersión interna podría beneficiar a un candidato independiente como Matías, quien tiene el potencial de restar votos urbanos y jóvenes que el PRM necesita para asegurar un triunfo en primera vuelta.
En el lado de la oposición, el bloque de la Fuerza del Pueblo y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) suma un 33.1%, lo que indica un techo condicionado. La presencia de Matías introduce una nueva dinámica en el debate político, ofreciendo una alternativa al electorado desencantado.
Este escenario sugiere que es posible competir en el sistema electoral dominicano sin depender de los partidos tradicionales, a pesar de que la política convencional ha tratado de limitar las candidaturas independientes. El caso de Matías se asemeja a fenómenos recientes en la región, donde el uso de plataformas digitales ha demostrado ser una fuerza real en la política.
Aunque los números no colocan a Matías a la cabeza de la contienda, su 6.3% lo posiciona como un actor político decisivo, capaz de influir en una posible segunda vuelta o en la formación de coaliciones estratégicas. En un contexto electoral donde uno de cada cuatro votantes es indeciso, el liderazgo que logre captar esa insatisfacción será crucial para el futuro del proceso electoral.

