En Alemania, se registraron aproximadamente 23,900 muertes en la última semana de junio, coincidiendo con una ola de calor, lo que representa un aumento del 32% en comparación con la media de los cuatro años anteriores, según datos provisionales de la Oficina Federal de Estadísticas (Destatis). Durante esa semana, se alcanzaron temperaturas récord de 41,7 grados, y se reportaron 7,100 muertes adicionales en comparación con las semanas previas.
En el segundo trimestre del año, el total de fallecimientos en Alemania fue de unas 243,600 personas, cifra que se mantuvo en línea con los promedios de años anteriores hasta que la ola de calor impactó los números. En abril, las muertes fueron un 5% inferiores a la media del periodo 2022-2025, y en mayo, un 2% por debajo. Sin embargo, junio mostró un cambio drástico, con un aumento del 9% en las muertes en comparación con la media de años anteriores.
Impacto del calor en la mortalidad
La semana pasada, el Instituto Robert Koch (RKI) reportó que 4,310 muertes fueron atribuidas directamente al calor entre el 22 y el 28 de junio. De este total, 260 personas eran menores de 65 años, 470 tenían entre 65 y 74 años, 1,130 estaban en el rango de 75 a 84 años, y 2,450 eran mayores de 85 años.
Estos datos reflejan el impacto significativo que las altas temperaturas pueden tener en la salud de la población, especialmente entre los grupos más vulnerables. La ola de calor ha resaltado la necesidad de medidas adecuadas para proteger a los ciudadanos, en particular a los ancianos, durante fenómenos climáticos extremos.
Las proyecciones indican que, si las temperaturas continúan en aumento, es probable que se registren más muertes relacionadas con el calor en el futuro. Las autoridades sanitarias están evaluando estrategias para mitigar estos efectos y mejorar la respuesta ante olas de calor en el país.

