Un dominicano de 46 años, identificado como Leonardo Sánchez, fue asesinado a puñaladas la madrugada del domingo en El Bronx, tras una pelea frente a un establecimiento nocturno. El ataque ocurrió alrededor de las 6:45 de la mañana, en las inmediaciones de la calle 183 Este y Grand Concourse, después de una discusión con varias personas que habían salido de un local cercano.
La Policía de Nueva York (NYPD) está en la búsqueda de los responsables, mientras la familia de Sánchez exige justicia y pide a las autoridades que intervengan en los negocios que, según denuncian, operan fuera del horario permitido. Durante el altercado, Sánchez recibió varias puñaladas en uno de sus brazos y fue trasladado al Hospital St. Barnabas, donde fue declarado muerto.
Los agresores huyeron del lugar en varios vehículos y, hasta el momento, no se han realizado arrestos. Su hermana, Patricia Sánchez, relató que horas antes Leonardo la había recogido del Hospital Mount Sinai, donde recibió atención médica por una afección cardíaca, y la llevó hasta su vivienda en Hamilton Heights.
Patricia recordó que le había aconsejado a su hermano que se fuera a casa a dormir, pero él decidió ir a un establecimiento nocturno para compartir con amigos. «No sé qué pasó después», dijo, lamentando que esa sería la última vez que lo vería con vida.
La hermana de la víctima responsabilizó a los negocios que operan irregularmente durante la madrugada. «La policía tiene que intervenir y asegurarse de que los cierren. Esos lugares están destruyendo familias», expresó Patricia, quien también envió un mensaje al presunto asesino de su hermano, recordándole que tiene una familia que llora por él.
Leonardo Sánchez era padre de dos hijas y vivía con su madre cerca del domicilio de su hermana. Patricia lo describió como una persona muy apegada a su familia, a pesar de haber tenido problemas con el alcohol y antecedentes penales relacionados con drogas en su juventud. «Nadie merecía morir», afirmó.
La familia informó que Sánchez nació en la República Dominicana y emigró a Estados Unidos cuando era adolescente. Sus restos serán velados en Nueva York antes de ser trasladados al país para su sepultura. «Necesitamos justicia», concluyó Patricia, advirtiendo que si la situación continúa, otras familias podrían pasar por lo mismo.
Juana Almonte, prima de la víctima, recordó a Sánchez como una persona apreciada en la comunidad. «Era una persona maravillosa. Todo el mundo lo quería en el barrio», expresó, reflejando el dolor que siente la familia por su pérdida.
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