En medio de la incertidumbre económica global, la República Dominicana ha recibido evaluaciones positivas de calificadoras de riesgo y entidades financieras internacionales, que destacan la fortaleza de sus fundamentos macroeconómicos y la credibilidad de su política económica. Estas valoraciones han sido emitidas por instituciones como J.P. Morgan, Bank of America, Fitch Ratings y Banco Santander.
Los análisis independientes reflejan la confianza en la capacidad del país para mantener la estabilidad macroeconómica y la sostenibilidad de sus finanzas públicas. J.P. Morgan, por ejemplo, ha elevado su proyección de crecimiento para 2026 del 3.5 % al 4.3 %, argumentando que el desempeño económico ha superado las expectativas.
Bank of America, por su parte, ha mejorado su recomendación sobre la deuda externa dominicana, resaltando el papel del sector turístico como motor del crecimiento y un factor atractivo para los inversionistas internacionales. Esta confianza en el turismo se traduce en un mayor interés por los bonos soberanos del país.
Impacto de la Ley 30-26
Fitch Ratings ha señalado que la aprobación de la Ley 30-26, que busca medidas para el crecimiento económico y la simplificación fiscal, ayudará a mitigar el impacto fiscal del aumento de los precios internacionales del petróleo. Esta ley fortalecerá la sostenibilidad de las finanzas públicas y permitirá mantener una trayectoria fiscal coherente con la estabilidad macroeconómica.
La rapidez en la aprobación de esta iniciativa también fue destacada por Fitch, que considera que el fortalecimiento de la base de ingresos públicos y la recuperación del crecimiento económico son factores positivos para una posible mejora en la calificación soberana del país.
Banco Santander también ha expresado su optimismo, indicando que la pronta implementación del plan anticrisis fortalecerá la flexibilidad fiscal y mejorará los indicadores de liquidez y sostenibilidad de la deuda. Esto podría abrir la puerta a futuras mejoras en la calificación crediticia de la República Dominicana dentro de la categoría BB.
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, ha destacado que la coincidencia de estos análisis es una señal de confianza en la economía dominicana. Afirmó que el reconocimiento de instituciones de prestigio internacional refleja el compromiso del país con la estabilidad macroeconómica y la sostenibilidad fiscal.
Díaz enfatizó la importancia de estas valoraciones en un contexto internacional desafiante, lo que demuestra la capacidad de la República Dominicana para responder a choques externos y mantener la confianza de inversionistas y organismos multilaterales. Con estos pronunciamientos, el país se consolida como una de las economías de mejor desempeño en América Latina y el Caribe.

