La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó que la situación sanitaria en Venezuela, tras los terremotos del 24 de junio, ha alcanzado una nueva etapa crítica. La atención se centra en mantener los servicios de salud y avanzar en la recuperación, aunque la emergencia aún no ha terminado.
En una rueda de prensa, el director de la OPS, Jarbas Barbosa, destacó que la prioridad ahora es garantizar la continuidad de la asistencia médica y prevenir nuevos riesgos sanitarios. La organización ha movilizado aproximadamente 9 millones de dólares de los 24 millones necesarios para atender la emergencia, fondos que provienen de diversas fuentes, incluyendo la OMS y la Unión Europea.
El director de Emergencias de la OPS, Ciro Ugarte, enfatizó la urgencia de la solicitud de financiamiento, que está destinada a sostener la respuesta inmediata y la recuperación de servicios esenciales, no a la reconstrucción de infraestructura. Actualmente, dos equipos médicos internacionales están trabajando en el país y la OPS ha enviado seis toneladas métricas de suministros médicos desde Panamá.
Las prioridades de la OPS incluyen salvar vidas, asegurar el funcionamiento de los servicios de salud y evitar brotes de enfermedades relacionados con la falta de agua potable y el hacinamiento. También se ha puesto un enfoque especial en la atención de la salud mental, considerando el impacto psicológico del desastre en los sobrevivientes y el personal sanitario.
Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron con solo 39 segundos de diferencia y han dejado un saldo devastador. Según el balance oficial más reciente, se reportan 3.811 fallecidos, 16.740 heridos y más de 17.900 personas sin hogar, además de graves daños a la infraestructura y los servicios básicos.

