China ha elevado su respuesta de emergencia ante el avance del supertifón Bavi, que podría tocar tierra o rozar el norte de Taiwán el sábado, y alcanzar esa misma noche la costa entre las provincias de Fujian y Zhejiang con fuertes vientos y riesgo de marejada. La Sede Nacional de Control de Inundaciones y Sequías informó que la respuesta se ha elevado del nivel cuatro al tres debido a la gravedad de la situación.
El organismo advirtió que Bavi mantiene una gran intensidad y un alto potencial destructivo, calificando la situación de prevención y respuesta como «grave y compleja». A las 14:00 hora local, el centro del tifón se encontraba a unos 1,030 kilómetros al este-sureste de Keelung, en el norte de Taiwán, con vientos máximos de fuerza 16, equivalentes a 52 metros por segundo.
Según la previsión meteorológica china, Bavi avanzará hacia el noroeste a entre 10 y 15 kilómetros por hora, pudiendo tocar tierra o rozar la costa norte de Taiwán durante el sábado. Posteriormente, se espera que se desplace hacia el litoral entre Fuqing y Wenling, donde podría tocar tierra esa misma noche como un tifón fuerte.
La Administración Meteorológica de China activó una respuesta de emergencia de nivel dos por grandes desastres meteorológicos. Además, el Centro Nacional de Previsión Oceánica ha elevado a naranja la alerta por oleaje, ya que las marejadas generadas por Bavi han comenzado a afectar las aguas cercanas a China.
Se prevé que entre la tarde de este jueves y la del viernes, se registren olas de hasta 9 metros en el sur del mar de China Oriental. Las aguas cercanas a Zhejiang y al norte de Fujian podrían alcanzar olas de 3,8 y 3,4 metros, respectivamente.
El organismo también advirtió que numerosas zonas de la costa este del país podrían verse afectadas por marejadas asociadas al tifón entre el jueves y el martes. En Zhejiang, 14,820 pesqueros oceánicos nacionales ya se encontraban en puerto, y 557 embarcaciones recreativas habían suspendido operaciones.
En Fujian, la ciudad de Fuding reportó que 4,973 barcos pesqueros habían regresado a puerto para resguardarse. China enfrenta la llegada de Bavi tras una semana marcada por varios desastres naturales, incluyendo lluvias del tifón Maysak que dejaron al menos 39 muertos en Guangxi.

