El Ministerio de Obras Públicas asfaltó el tramo deteriorado de la avenida John F. Kennedy, cerca de la intersección con la calle Doctor Defilló, en el Distrito Nacional, tras una denuncia publicada por Diario Libre. Sin embargo, persiste una fuga de agua que causó el problema inicial, lo que pone de manifiesto la falta de coordinación entre esta entidad y la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd).
A pesar de que el pavimento fue reparado, el agua sigue brotando desde el contén junto a la pared del elevado en dirección este-oeste. Observaciones en el lugar indican que la filtración parece provenir de una tubería rota, que se activa cada vez que la Caasd abastece de agua al sector, lo que confirma que la avería no ha sido corregida.
Antes del reasfaltado, el flujo constante de agua había provocado el desprendimiento del pavimento, la formación de baches y acumulación de piedras sueltas. Esta situación obligaba a los conductores a reducir la velocidad o cambiar de carril para evitar daños en sus vehículos.
El material desprendido también contribuía a obstruir el sistema de drenaje pluvial, aumentando el riesgo de inundaciones durante las lluvias. La exposición continua al agua hace que el asfalto pierda adherencia, debilitando los ligantes asfálticos que mantienen unida la mezcla.
Si la fuga no es reparada, el nuevo pavimento podría deteriorarse nuevamente en poco tiempo. Este no es un problema nuevo, ya que el año pasado, en el lado norte de la misma avenida, una fuga de aguas residuales también causó daños que llevaron a un reasfaltado posterior.
La situación actual resalta la necesidad de una intervención coordinada entre Obras Públicas y la Caasd para abordar la causa del problema. De no hacerlo, los recursos invertidos en el reasfaltado podrían perderse en cuestión de semanas.
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