El evento del 4 de julio en el National Mall de Washington fue evacuado este sábado debido a una fuerte tormenta inminente, según informaron periodistas de la AFP. A pesar de la orden de evacuación, más de 100 personas se negaron a abandonar el lugar, coreando consignas a favor del presidente Donald Trump mientras la policía intentaba dispersarlos.
Las autoridades emitieron la alerta cuando fuertes ráfagas de viento y relámpagos comenzaron a azotar el área, instando a los asistentes a buscar refugio. «Por su seguridad, se instruye a todos los asistentes a evacuar inmediatamente», anunciaron los oficiales, lo que llevó a la multitud a dirigirse hacia las salidas en busca de refugio en museos cercanos y edificios gubernamentales.
Sin embargo, el caos estalló cuando algunos asistentes creyeron que el evento había sido reabierto. Un grupo se abalanzó hacia los controles de seguridad, gritando «¡A la carga!» y «¡Trump! ¡Trump!». Mientras tanto, las autoridades continuaban intentando convencer a otros de que se retiraran del área.
Un agente del Servicio Secreto explicó a una familia que «cuando hay relámpagos a menos de tres millas (5 km), la evacuación es obligatoria». La situación se tornó más tensa cuando la policía, haciendo sonar silbatos, se abalanzó sobre quienes se resistían, obligándolos a abandonar la zona.
La evacuación se realizó en medio de un ambiente de incertidumbre, con la multitud dividida entre quienes buscaban refugio y quienes se negaban a irse. La tormenta representó un riesgo significativo para la seguridad de los asistentes, lo que llevó a las autoridades a actuar con rapidez.
Este evento anual, que atrae a miles de personas, se vio interrumpido por condiciones climáticas adversas, resaltando la importancia de la seguridad en situaciones de emergencia. Las autoridades continuaron monitoreando la situación mientras la tormenta se acercaba al área.

