El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Garibabadi, se reunió este miércoles en Doha con el primer ministro catarí, Mohamed bin Abdulrahman, para discutir el memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos con el objetivo de reabrir el estrecho de Ormuz y poner fin a la guerra. Durante la reunión, se abordaron los desafíos y obstáculos para la implementación del acuerdo, especialmente en relación con Líbano.
Posteriormente, se llevó a cabo una nueva reunión que incluyó a Pakistán, otro de los mediadores entre Teherán y Washington. Garibabadi, quien forma parte del equipo negociador iraní, mencionó que se han creado grupos de trabajo para tratar diferentes aspectos del memorando firmado el 17 de junio, aunque estas labores aún no han comenzado.
El diplomático iraní indicó que las consultas para establecer la fecha y el lugar de las negociaciones continúan a través de los mediadores, y que las negociaciones formales comenzarán una vez se cumplan las condiciones necesarias.
Antes de la reunión con Garibabadi, Abdulrahman se encontró con los emisarios estadounidenses Jared Kushner y Steve Witkoff en Doha, donde discutieron la evolución de las conversaciones y los esfuerzos por promover la seguridad y estabilidad en la región mediante el diálogo y la diplomacia, según un comunicado del Ministerio de Exteriores catarí.
Los enviados estadounidenses arribaron a Doha el martes, en un contexto de declaraciones contradictorias desde Washington y Teherán sobre las conversaciones planeadas. Mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que Irán solicitó un encuentro en Catar, el Gobierno iraní ha desmentido esta afirmación, aclarando que su visita al país árabe es solo para dialogar con los mediadores.
Teherán envió al viceministro Garibabadi en lugar del ministro de Exteriores, Abás Araqchí, quien normalmente lidera estos encuentros, ya sean directos o indirectos. El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, comentó que las negativas públicas de Irán sobre la existencia de conversaciones con Washington son parte de lo que calificó como una «táctica de negociación persa», asegurando que los contactos técnicos entre ambos países siguen en curso.

