El sistema español de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) estima que durante la primera ola de calor del año, que comenzó el pasado domingo y finaliza este jueves, se han registrado en España un total de 212 muertes atribuibles a las altas temperaturas. Este cálculo se basa en proyecciones estadísticas que cruzan las temperaturas con la mortalidad diaria observada y esperada.
El día con mayor número de fallecimientos fue el miércoles, con 95 muertes, mientras que el lunes y el martes, considerados los más cálidos de junio desde 1950, reportaron 38 y 66 muertes, respectivamente. El domingo, se contabilizaron 13 defunciones.
Estos datos son preliminares y se espera que se estabilicen en una semana, según Diana Gómez, científica del CNE. Hasta ahora, junio ha registrado provisionalmente 380 defunciones por altas temperaturas, de las cuales más de la mitad (55%) corresponden a esta ola de calor.
El calor afecta especialmente a las personas más vulnerables, exacerbando enfermedades preexistentes. De las muertes estimadas por el MoMo, 200 ocurrieron en personas mayores de 65 años, siendo 148 de ellas en el grupo de mayores de 85 años.
Este mes de junio también ha marcado un récord, ya que se han registrado mínimas superiores a 30 grados durante varias noches consecutivas, destacando las noches del 22 y 23 como las más cálidas del mes.
Hasta ahora, el registro oficial de muertes por altas temperaturas en España incluye a dos fallecidos: un hombre de 68 años en Andalucía y otro de 42 años en Extremadura.
La ola de calor que ha afectado a España remite este jueves, dando paso a un descenso térmico notable en el oeste y centro del país, con bajadas de hasta 8 grados, aunque sin cambios significativos en el Cantábrico oriental, nordeste y Baleares.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que este jueves se dé por finalizado el episodio de ola de calor, aunque en el Mediterráneo y Baleares no se anticipan grandes cambios en las temperaturas, y el calor intenso se mantendrá hasta el fin de semana.

