El tráfico ilegal de vida silvestre, impulsado por la creciente demanda de mascotas exóticas, genera ingresos anuales de entre 7,000 y 10,000 millones de dólares, convirtiéndose en una de las industrias ilícitas más lucrativas del mundo. En Latinoamérica, entre 400,000 y 800,000 huevos de psitácidos, como loras y guacamayos, son robados cada año, lo que ha intensificado este problema. La Asociación Latinoamericana de Parques Zoológicos y Acuarios (Alpza) lanzó una campaña regional este jueves para combatir el comercio ilícito de especies, coincidiendo con el Día Internacional contra el Tráfico Ilegal de Fauna Silvestre.
Campaña contra el tráfico ilegal
La iniciativa de Alpza se centra en el aumento del tráfico de animales a través de mercados digitales y redes sociales, una tendencia que ha crecido desde la pandemia. Además de reptiles y aves, los mamíferos y anfibios también sufren una extracción severa, lo que agrava la situación de la biodiversidad.
La campaña también destaca el incremento en el tráfico de partes de grandes felinos, especialmente los colmillos de jaguar, que se están utilizando como sustitutos del tigre en mercados orientales. Esta situación alerta sobre el impacto devastador que el tráfico ilegal tiene en la fauna silvestre.
Alpza recuerda que el tráfico ilegal de vida silvestre es la cuarta industria ilícita más rentable del planeta, movilizando entre 7,000 y 10,000 millones de dólares anuales. Si se consideran actividades como la pesca y la tala ilegales, la cifra total asciende a 20,000 millones.
Las estadísticas son alarmantes, ya que se estima que nueve de cada diez animales capturados en la naturaleza mueren durante el traslado. Además, la presión comercial ha llevado a una disminución de hasta un 71% en las poblaciones de algunas especies vulnerables.
Rodolfo Raigoza, presidente de Alpza, enfatiza la necesidad de una respuesta coordinada que combine ciencia, educación y cooperación institucional para abordar este problema. La campaña lleva el lema ‘Juntos contra el tráfico ilegal de fauna silvestre’ y utiliza la etiqueta #NoAlTráficoIlegal.
Los zoológicos y acuarios acreditados rescatan miles de animales cada año del tráfico ilegal, haciendo un llamado a la población a no comprar fauna silvestre como mascotas.

