El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, afirmó este martes ante la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que la lucha contra el crimen requiere la cooperación de todos los países de la región, pero no debe servir como pretexto para violar soberanías. Su declaración se produce tras la reciente calificación por parte de Estados Unidos de dos organizaciones criminales brasileñas como grupos terroristas, sin el consentimiento del Gobierno de Brasil.
Durante su intervención en la reunión de la OEA en Panamá, Vieira advirtió que clasificar al crimen organizado de manera diferente a otros grupos criminales puede justificar medidas unilaterales que infrinjan la soberanía de las naciones. «No podemos dejar de tener en cuenta que lo que enfrentamos son organizaciones criminales movidas por la ganancia», expresó.
El canciller brasileño subrayó la necesidad de que los países de la OEA eviten reclasificar el crimen organizado con etiquetas que confundan sus fundamentos. Según él, estas clasificaciones limitan el intercambio de inteligencia necesario para combatir la delincuencia organizada en el continente.
Vieira reconoció que el crimen organizado no respeta fronteras, lo que lo convierte en uno de los mayores desafíos para la región. Afirmó que cualquier esfuerzo nacional para combatirlo será efectivo únicamente si hay cooperación y diálogo continuo entre las fuerzas policiales y los organismos de inteligencia de todos los países de la OEA.
En su discurso, el ministro reiteró que Brasil seguirá promoviendo la concertación política dentro de la OEA, enfatizando que la organización «no tiene ni tendrá un dueño único». Destacó que la OEA pertenece a todos sus miembros y que esta característica le otorga credibilidad.
Vieira también hizo hincapié en que la acción de la OEA debe guiarse por principios del derecho internacional, como la igualdad soberana de las naciones y la no intervención en asuntos internos. Aseguró que Brasil está convencido de que estos principios son fundamentales para la convivencia pacífica en el ámbito interamericano.
El canciller brasileño advirtió sobre los peligros de las medidas unilaterales y los grupos excluyentes, afirmando que no resolverán los problemas del continente. Además, subrayó la importancia de no retroceder en los derechos humanos, un tema que Brasil considera crucial.
Vieira calificó de «chocante» que la Asamblea de la OEA en Panamá no incluyera un debate sobre los derechos de los afrodescendientes. Recordó que más de 200 millones de afrodescendientes viven en el continente americano, y a pesar de su gran número, siguen subrepresentados en el poder y sobre representados en estadísticas de pobreza y violencia.
Finalmente, el canciller destacó que una declaración que reconozca los derechos individuales de los afrodescendientes sería un gesto significativo de reconocimiento interamericano hacia la contribución de los africanos y sus descendientes al desarrollo de los países de la región.

