El juez Alexandre de Moraes solicitó este martes la condena de Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, por coacción a la justicia en el marco de un caso en su contra. De Moraes argumentó que Eduardo confesó haberse mudado a Estados Unidos con el objetivo de presionar a la Casa Blanca para que impusiera sanciones a los magistrados que juzgaban a su padre.
Durante su intervención, el magistrado presentó varios vídeos donde Eduardo habla sobre sus gestiones en Washington para lograr sanciones contra Brasil. De Moraes señaló que estas amenazas se materializaron a través de sanciones dirigidas a magistrados de la Corte, al procurador general de la República y a Brasil mediante aranceles.
El juez también rechazó las solicitudes de nulidad del proceso planteadas por la defensa de Eduardo, que argumentó la parcialidad de De Moraes y supuestas fallas en la notificación al acusado. El defensor público Esdras dos Santos Carvalho defendió a su cliente, afirmando que solo realizó «interlocución política» y que no tenía poder de decisión sobre la política exterior estadounidense.
Carvalho añadió que el delito de coacción requiere la existencia de violencia o graves amenazas, lo cual, en su opinión, no ocurrió. De Moraes es el primero de los cuatro jueces de la Primera Sala del Tribunal Supremo que se pronunciarán sobre este caso, que podría resultar en una condena de entre uno y cuatro años de prisión.
Eduardo Bolsonaro se trasladó a Estados Unidos en febrero de 2025 para establecer una relación más cercana con el Gobierno del entonces presidente Donald Trump. El año pasado, el Gobierno estadounidense impuso sanciones a los magistrados del Tribunal Supremo brasileño que condenaron a Jair Bolsonaro por intento de golpe de Estado.
La administración de Trump justificó estas sanciones al considerar que el juicio contra Jair Bolsonaro era una «caza de brujas». Actualmente, Eduardo Bolsonaro no está presente en el juicio y es representado por un abogado de oficio.
Te puede interesar...
