El Índice de Precios de Consumo (IPC) de EE. UU. alcanzó un 4,2 % interanual en mayo, el nivel más alto desde abril, impulsado principalmente por el aumento de los precios de la energía, según el Buró de Estadísticas Laborales (BLS). Este incremento se debe a un aumento del 3,9 % en el índice de energía, que representó más del 60 % del aumento mensual, impulsado por un alza del 7 % en los precios de la gasolina.
El dato de inflación es cuatro décimas mayor que el registrado el mes anterior y superior al 2,4 % de febrero, antes de que EE. UU. e Israel comenzaran ataques contra la República Islámica de Irán. La inflación subyacente, que excluye los precios de energía y alimentos, también mostró un aumento, alcanzando el 2,9 %, una décima más que en abril.
Aumento de precios por la guerra en Irán
La guerra en Irán, que ya supera los cien días, ha afectado significativamente los precios de los hidrocarburos, especialmente por la interrupción del paso por el estrecho de Ormuz. Este bloqueo ha sido una represalia de Teherán y ha impactado el estancado proceso de paz en la región.
En términos mensuales, la inflación subió un 0,5 % en mayo, tras un incremento del 0,6 % en abril. La inflación subyacente, por su parte, registró un aumento intermensual del 0,2 %, dos décimas menos que en el mes anterior.
El índice de energía, que ha sido un factor clave en el aumento del IPC, mostró un incremento del 3,9 % en mayo, después de haber subido un 3,8 % y un 10,9 % en abril y marzo, respectivamente. Este aumento en los precios de la gasolina ha llevado a que el costo promedio en EE. UU. supere los 4,15 dólares por galón, según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA).
Además, el coste de la vivienda aumentó un 0,3 %, y los precios de los alimentos crecieron un 0,2 %. Dentro de este último, el índice de alimentos consumidos en el hogar subió un 0,1 %, mientras que los alimentos consumidos fuera del hogar aumentaron un 0,3 %.
En términos interanuales, el componente de energía aumentó un 23,5 %, mientras que el de alimentos creció un 3,1 %. Otros índices que mostraron aumentos en mayo incluyen atención médica, comunicaciones y tarifas aéreas, mientras que los precios de vehículos nuevos y mobiliario disminuyeron.
La inflación es un indicador clave para evaluar la salud de la economía y será un factor importante para la Reserva Federal en su reunión programada para el 16 y 17 de junio. Este dato de mayo supera el umbral del 2 % establecido como objetivo por el banco central, lo que refuerza las expectativas de una posible subida de tipos de interés este año.
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