La aeronave Gulfstream G200, matrícula N318JF, que se accidentó la tarde de ayer en el Aeropuerto Internacional de La Romana, contaba con cerca de 22 años de servicio y era utilizada para vuelos ejecutivos privados internacionales. Fabricado en el 2004, el avión obtuvo su certificado de aeronavegabilidad el 23 de septiembre de ese mismo año y estaba registrado a nombre de Aibonito Aviation LLC, con sede en San Juan, Puerto Rico.
El jet, modelo bimotor y con número de serie 093, estaba diseñado para operaciones corporativas y vuelos de mediano y largo alcance. Equipado con dos motores Pratt & Whitney Canada PW306A, tenía capacidad certificada para hasta 19 ocupantes.
Según información de seguimiento aéreo de la plataforma Flightradar24, la aeronave despegó a las 12:11 p. m. del Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín en San Juan y aterrizó en La Romana a las 12:43 p. m. Posteriormente, a las 3:30 p. m., inició un nuevo vuelo con destino a Austin, Texas. Sin embargo, minutos después del despegue, la tripulación declaró una emergencia a unas 16 millas náuticas al suroeste de La Romana, solicitando retornar al aeropuerto para un aterrizaje urgente.
La tripulación, compuesta por los pilotos estadounidenses Erick Javier Diago, de 39 años, y Rudy Ghazal, de 34, reportó un problema técnico, posiblemente una falla de motor. Tras iniciar el retorno al aeropuerto, la aeronave se accidentó aproximadamente 40 minutos después durante la maniobra de aterrizaje de emergencia, resultando en la muerte de ambos pilotos.
Diago, como piloto de la aeronave, estaba certificado por la FAA para operar vuelos privados nacionales e internacionales de mediano y largo alcance. Ghazal, en su rol de copiloto, contaba con habilitaciones para operar aeronaves multimotor y tenía privilegios comerciales para aviones monomotor terrestres y marítimos.
Ambos realizaban una operación privada internacional con el propósito de trasladarse a Austin, Texas, para recoger al exreceptor de Grandes Ligas Yadier Molina y a su familia. Actualmente, el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) y la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA) están llevando a cabo una investigación para determinar las circunstancias que llevaron a la emergencia y al posterior accidente.
Aunque no se ha informado oficialmente sobre las horas de vuelo acumuladas por el avión al momento del accidente, un piloto dominicano explicó que la edad de una aeronave no necesariamente refleja el estado de sus componentes. Una aeronave puede acumular 100,000 horas de vuelo, mientras que sus motores pueden ser reemplazados o sometidos a revisiones mayores en diferentes etapas, siguiendo los programas de mantenimiento establecidos por los fabricantes.
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