Florentino Pérez, tras ser reelegido como presidente del Real Madrid, ha presentado su agenda inmediata que incluye la confirmación de un fichaje de 150 millones de euros y un cambio en el modelo social del club, que requerirá un referéndum previo. La expectativa se centra en la adquisición de un jugador de la Liga de Campeones, que no pertenece a la Premier League, y que no es Erling Haaland ni Michael Olise.
Los nombres que suenan con más fuerza son los portugueses Vitinha y Joao Neves, ambos del París Saint-Germain. Este fichaje se ha convertido en un símbolo del programa electoral de Pérez, y su reciente victoria electoral aumenta la presión para concretar esta operación. Además, el presidente ha vinculado su campaña a una remodelación de la estructura futbolística del club.
Entrenador y planificación de la plantilla
La agenda también incluye la oficialización de José Mourinho como nuevo entrenador, quien fue un pilar de la candidatura de Pérez. Este anuncio contrasta con la promesa de su rival, Enrique Riquelme, quien había ofrecido atraer al alemán Jürgen Klopp si era elegido. La llegada de Mourinho marca un nuevo capítulo tras dos años sin títulos para el club.
Una vez finalizadas las elecciones, el club deberá definir los detalles de la incorporación de Mourinho, que incluye un pago de 15 millones al Benfica, y establecer su equipo de trabajo. La planificación de la plantilla también requerirá oficializar operaciones ya cerradas, como la llegada del lateral derecho del Inter, Denzel Dumfries, quien reemplazará a Dani Carvajal.
Otro fichaje que se espera anunciar es el del central del Liverpool, Ibrahima Konaté, quien se considera una prioridad para reforzar la defensa, debilitada por las lesiones de jugadores clave como Militao y Alaba.
Cambio en la estructura social del club
Además de los cambios deportivos, el Real Madrid se enfrenta a un importante cambio en su estructura social. Pérez había planteado esta idea hace dos años y la reiteró en la última asamblea de compromisarios. Se prevé la celebración de una Asamblea Extraordinaria y un referéndum para decidir sobre la entrada de un aliado estratégico con una participación del 5% en el club.
El objetivo de esta medida es proteger el patrimonio del club y asegurar que los 100,000 socios mantengan el control absoluto. Pérez enfatizó que el Real Madrid no puede caer en manos de nadie y que es fundamental cuidar el tesoro que representa el club. Su firme respuesta a las críticas sobre la privatización ha sido que los socios serán los verdaderos dueños del club.
En su intervención tras la reelección, Pérez reafirmó su compromiso con la propiedad del club por parte de sus socios, dejando claro que cualquier decisión será tomada por ellos. Este enfoque busca consolidar al Real Madrid como el mejor club del mundo sin depender de la figura de un presidente.
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