Las discrepancias personales entre los expresidentes de la República Dominicana, Danilo Medina y Leonel Fernández, son evidentes, y un tercer exjefe de Estado, Hipólito Mejía, parece contribuir a mantener viva esta rivalidad. Ambos líderes buscan, a toda costa, evitar el regreso de Fernández al poder, debido a su papel en las derrotas electorales que llevaron a Medina y Mejía a la oposición.
El panorama político para las elecciones presidenciales y congresuales de 2028 es complejo e incierto. A pesar de las reformas constitucionales, el sistema de doble vuelta electoral, establecido en 1994, sigue vigente, lo que sugiere que el próximo presidente podría ser elegido en una segunda ronda, un escenario nuevo para muchos votantes jóvenes.
Posibles candidatos y dinámicas internas
Dentro de la oposición, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) parece inclinarse hacia una candidatura de Gonzalo Castillo, quien ha recibido favores judiciales que han mejorado su imagen. Las aspiraciones de Francisco Javier García están estancadas, aunque su equipo podría ayudarlo a recuperar terreno.
En la Fuerza del Pueblo (FP), Leonel Fernández mantiene un liderazgo claro y tiene el camino abierto para ser candidato presidencial nuevamente. Su hijo, Omar Fernández, es el único con potencial para competir, aunque no hay señales de una contienda interna real.
El Partido Revolucionario Moderno (PRM) cuenta con varios aspirantes presidenciales, pero el ministro de Turismo, David Collado, parece tener una ligera ventaja sobre la alcaldesa de Santo Domingo, Carolina Mejía, quien es hija de Hipólito Mejía y una figura influyente en el partido.
Intereses y estrategias políticas
Los intereses de Danilo Medina e Hipólito Mejía coinciden en limitar las posibilidades de un nuevo gobierno de Leonel Fernández, aunque esto podría chocar con los intereses del PLD como fuerza opositora. Muchos simpatizantes del PLD, que se sintieron perseguidos tras la salida del partido del poder en 2020, podrían no aceptar una negociación política con sectores del PRM.
Los equipos políticos de Gonzalo Castillo y Francisco Javier García incluyen figuras cercanas a Danilo Medina. Según la Ley 33-18 sobre Partidos, el candidato presidencial asume amplias facultades en estrategia electoral, lo que podría reducir la influencia de los órganos partidarios tradicionales, algo que preocupa a Medina.
Fuentes confiables indican que dentro del entorno de Gonzalo Castillo se percibe que este ya posee un liderazgo propio, sin necesidad de la tutela política de Danilo Medina. Mientras tanto, algunos en la Fuerza del Pueblo sugieren a Leonel Fernández que reduzca las tensiones con sectores históricos del PLD que aún guardan resentimientos por su salida.
En conclusión, se prevé una segunda vuelta electoral en 2028, donde el éxito dependerá de la capacidad de interpretar el momento político, construir alianzas efectivas y priorizar los intereses nacionales sobre las rivalidades personales. La estrategia será clave para alcanzar la victoria en este complejo panorama electoral.

