La policía de Honduras detuvo este martes a Carlos Molina, de 27 años, alias El Gato Negro, presunto autor intelectual de un ataque armado ocurrido el 21 de mayo que dejó 19 muertos en el norte del país, según informó el gobierno. Hasta el momento, se ha señalado que al menos seis personas participaron en la masacre, aunque no se han realizado más capturas.
El ataque tuvo lugar en una aldea del municipio de Trujillo, en el departamento de Colón, una zona afectada por la rivalidad entre dos bandas que luchan por el control de fincas para la explotación de palma africana y rutas de narcotráfico. El ministro de Seguridad, Gerzón Velásquez, afirmó que Molina es el «principal autor intelectual y material de estas muertes múltiples».
Las autoridades indicaron que el detenido es considerado el principal sospechoso en la planificación y ejecución del homicidio múltiple. La masacre fue el resultado de una disputa entre dos estructuras criminales que buscan controlar la ocupación y explotación irregular de las fincas.
Velásquez agregó que las víctimas eran empleados de una de las bandas involucradas en el conflicto, y que la lucha actual se centra entre los líderes de estos grupos. En el mismo día de la masacre, cinco policías hondureños fueron asesinados cerca de la frontera con Guatemala mientras intentaban allanar una vivienda vinculada a narcotraficantes mexicanos.
Honduras enfrenta un aumento en la violencia, con una tasa de 24 homicidios por cada 100,000 habitantes, en medio de reformas a la seguridad pública. Recientemente, el Congreso aprobó una reforma que clasifica a las pandillas como terroristas y aumenta las penas para sus miembros, además de permitir la participación de militares en tareas de seguridad pública.
La Fiscalía, por su parte, realizó exhumaciones de los cuerpos de tres víctimas este martes para avanzar en la investigación del caso.

