El investigador del Instituto de Energía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), José Luis Moreno San Juan, afirmó que el sector de generación eléctrica en el país ha mostrado un desempeño estable, lo que ha contribuido a la disminución de los apagones. Según Moreno, la demanda abastecida supera el 98% durante los días laborables y solo disminuye un punto porcentual los fines de semana.
Moreno destacó que se han realizado mejoras significativas en la infraestructura eléctrica, lo que ha permitido un mejor suministro de energía. Aunque aún persisten apagones por averías y mantenimiento, el investigador aseguró que no hay problemas en la generación de energía. Mencionó que se han instalado nuevos transformadores y se han dividido circuitos para mitigar las sobrecargas en algunas subestaciones.
Desafíos en el sistema eléctrico
A pesar de los avances, Moreno reconoció que un sistema eléctrico confiable no debería tener interrupciones, ni siquiera por trabajos de mantenimiento. Argumentó que en una distribuidora modelo, estas labores se realizan sin necesidad de suspender el servicio, pero en República Dominicana existen circuitos en mal estado que requieren sustitución de postes y construcción de nuevas líneas, lo que obliga a interrupciones temporales.
El investigador también mencionó que las distribuidoras no prestan suficiente atención a los apagones, ya que no están obligadas a pagar por la energía no servida, a diferencia de otros países donde esto sí ocurre. Esto, según él, afecta la forma en que se gestionan los cortes de energía.
En cuanto a las empresas distribuidoras, Moreno indicó que Edeeste es la más rezagada en el control de pérdidas, con niveles superiores al 50%. En contraste, Edenorte ha logrado mantener sus pérdidas por debajo del 25%, mientras que Edesur se sitúa entre 29% y 30%.
Aspectos fiscales relacionados con los combustibles
Moreno también aclaró que el Gobierno no subsidia directamente los combustibles, sino que renuncia a parte de los impuestos que normalmente se aplican a estos productos. Este sacrificio fiscal, según el investigador, no debe confundirse con un subsidio directo al combustible.
Explicó que el precio de los combustibles se determina a partir del costo de paridad de importación, que incluye varios factores como el precio internacional, el flete y los impuestos, que son una parte importante del costo final. Debido a los altos impuestos, es difícil vender combustible por debajo del precio de paridad de importación, lo que complica aún más la situación del sector energético.
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