El ministro de Salud Pública recomendó a las personas con enfermedades respiratorias adoptar medidas de protección ante la presencia de una densa nube de polvo del Sahara y el incremento de las temperaturas en el país. Este fenómeno atmosférico podría afectar la salud de la población, especialmente a quienes padecen condiciones respiratorias. El ministerio instó a la ciudadanía a tomar precauciones para minimizar los riesgos asociados a la exposición prolongada al calor y a las partículas de polvo en el aire.
La institución explicó que la llegada de polvo sahariano se registra cada año, principalmente entre mayo y agosto, coincidiendo con el inicio de la temporada ciclónica. Por ello, se recomienda reforzar las medidas de protección para evitar complicaciones de salud.
Grupos vulnerables
Las autoridades sanitarias hicieron hincapié en la necesidad de prestar especial atención a los grupos más vulnerables, como adultos mayores, niños, mujeres embarazadas o en período de posparto, pacientes inmunodeprimidos y personas con enfermedades crónicas. Estos grupos son los más propensos a sufrir complicaciones por la exposición a las partículas de polvo.
El Ministerio de Salud advirtió que las partículas suspendidas en el aire pueden causar irritación temporal en los ojos, por lo que se recomienda evitar frotarlos y mantener una adecuada higiene ocular. Además, se exhorta a la población a mantenerse bien hidratada, consumir abundante agua y usar ropa ligera y de colores claros para mitigar los efectos del calor.
También se aconseja limpiar las superficies con paños húmedos para reducir la acumulación de polvo en los hogares y evitar la exposición prolongada al sol, especialmente entre las 10:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde, cuando la radiación solar es más intensa.
Recomendaciones adicionales
El ministerio sugirió mantener una alimentación balanceada, baja en grasas, sal y azúcares, y cumplir rigurosamente con los tratamientos médicos indicados para quienes padecen enfermedades respiratorias. El polvo del Sahara, que se origina en el desierto africano, es transportado por los vientos hasta el Caribe y puede agravar síntomas respiratorios y procesos alérgicos.
Aunque este fenómeno es recurrente en primavera y verano, su intensidad puede variar cada año. En episodios de alta concentración, sus efectos pueden ser más pronunciados, por lo que se recomienda a la ciudadanía mantenerse informada a través de los organismos oficiales y seguir las orientaciones de salud pública.

