El presidente de Chile, José Antonio Kast, afirmó este lunes ante el Parlamento que su política de austeridad, diseñada para ordenar las finanzas públicas y fomentar el crecimiento económico, generará «dolor», aunque garantizó que no habrá recortes en ayudas y derechos sociales. Durante su primer discurso sobre el estado del país en el Congreso, en Valparaíso, el mandatario subrayó la importancia de recuperar la credibilidad en las cifras fiscales.
Kast expresó que el proceso no será rápido y que la austeridad implicará sacrificios. «No les voy a prometer milagros, pero sí les prometo que vamos a recuperar el orden de las cuentas públicas», indicó. En su intervención, también anunció la creación de un registro de «vándalos», con un proyecto de ley que presentará en los próximos días para clasificar «incivilidades» en la vía pública.
El presidente explicó que quienes incurran en estas conductas perderán beneficios sociales. «En los próximos días ingresaremos un proyecto de ley para crear el Registro de Vándalos e Incivilidades», afirmó, enfatizando que no basta con combatir el crimen organizado y la delincuencia, sino que también es necesario proteger a los vecinos de acciones que deterioran la comunidad.
Kast detalló que el registro incluirá delitos como agredir a carabineros, afectar al personal de salud, interrumpir el transporte público y dañar monumentos nacionales. «Esto de que no hay responsables se va a terminar», aseguró el mandatario.
Además, el jefe de Estado mencionó que se tipificarán como incivilidades conductas que no son delitos, como la venta ilegal de alcohol y el consumo de drogas en espacios públicos. Quienes cometan estas infracciones también perderán beneficios como la gratuidad en la educación y el subsidio de arriendo.
El presidente enfatizó que la destrucción de bienes públicos es incompatible con una buena educación y que quienes dañen el patrimonio no deberían recibir beneficios sociales. «Nadie quiere que le rayen su casa o destruyan una escuela», concluyó.
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